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DIEGO FORLÁN

La bandera charrúa

Por Redacción Diario de Cuyo 7 de julio de 2010 - 00:00

4 goles, un símbolo. Diego Forlán, por esos caprichos de la historia, volvió a poner su apellido frente a frente con una selección holandesa después de 36 años, como lo hizo su padre. Y claro, el cruce no pasó desapercibido porque Diego hizo lo que tenía que hacer ante la poderosa Holanda. Pegándole con calidad, demostrando que haber sido tester de la cuestionada Jabulani no fue tiempo perdido. Encendió la ilusión del pueblo charrúa pero la seguidilla de partidos, la exigencia física y todo el trajín de un Mundial le pasaron factura. Lo tuvieron que reemplazar y el propio Maestro Tabarez admitió que no le quedó más remedio que reemplazarlo cuando habían chances de empate todavía para Uruguay.

Diego Forlán afirmó que sintió "impotencia por no estar bien para ayudar" a su equipo en el partido de las semifinales del Mundial que Holanda ganó por 3-2 en Ciudad del Cabo.

El jugador del Atlético de Madrid fue sustituido a los 84 minutos por Sebastián Fernández y aunque marcó un gol, a los 43 que supuso el empate transitorio a un tanto, sufría un dolor desde el comienzo, según reveló el seleccionador Oscar Washington Tabárez.

El dolor, que no es grave, según afirmaron Forlán y Tabárez, afecta el cuádriceps del tendón derecho del jugador.

"Espero que no me impida jugar el sábado, pero me ha molestado cada vez más", manifestó el jugador de la selección Celeste que ayer marcó su cuarto gol en el Mundial. "El sábado espero estar mejor", dijo al expresar confianza en que podrá jugar con su equipo por el tercer puesto.

A pesar de ponderar el alto nivel futbolístico de Holanda, Forlán aseguró que ayer no fueron superados con amplitud.

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