MESSI TUVO UNA NOCHE OLVIDABLE

La imagen de la impotencia

Por Redacción Diario de Cuyo 7 de julio de 2011 - 00:00

De Lionel Messi quedará grabada esa imagen que, sobre los 40′ del segundo tiempo, decía mucho más que mil palabras. Primero, inclinándose para tomarse las rodillas. Y, después, tapándose la cara demacrada con la camiseta. Ni más ni menos era el resumen de una actuación individual gris en una tarea grupal de Argentina decididamente mala.

En el arranque, el jugador del Barcelona largó metido, concentrado. Pero con el paso de los minutos lo suyo se fue haciendo tibio. Primero, porque no recibió limpio el balón y después porque, ante la maraña rival en la marca, careció de movimientos desequilibrantes. Intentó pero sus subidas no tuvieron profundidad.

Recién a los 31′ Leo intentó meterse en el área pero se la quitó el marcador rival. Dos minutos después hizo su mejor aparición en todo el partido: La recibió en tres cuartos, hizo la pausa, levantó la cabeza y metió un estiletazo perfecto para Lavezzi, pero éste falló en la definición.

De ahí hasta el final de la etapa, ya no le llegó la pelota. Estaba claro que la gran marca colombiana lo neutralizó. Sánchez siempre estuvo cerca por delante, mientras que por atrás Perea y Yepes se alternaron para agarrarlo.

Para colmo en la última jugada de ese primer parcial, una torcedura del tobillo derecho preocupó a todos. Pero el pibe se apretó el lugar de la molestia por dos veces y salió caminando sin problemas.

Lo que hizo Messi en el complemento fue aún más tibio y gris. Sólo el Kun Agüero cuando ingresó (a los 22′) pareció estar en sintonía con él pero apenas se juntaron un par de veces pero sin profundidad.

Como para corroborar que estaba en una mala noche a los 35′ falló en una de las que más sabe: Ejecutando un tiro libre. Le pegó de zurda y la mandó tan alto que pareció que él no estaba en la ejecución.

Seguí leyendo