Los posibles efectos de los 3.600 metros sobre el nivel del mar en los que está la capital boliviana La Paz, donde mañana Argentina aterrizará para jugar contra una Bolivia, sobrevuelan comos fantasmas en el plantel de la Selección. Por eso, el equipo preparó un plan especial.


La Selección llegará sobre la hora al lugar de los hechos e intento por estar allí el menor tiempo posible. La idea es dormir este lunes a la noche en Santa Cruz de la Sierra y recién alrededor del mediodía de mañana volar directo a La Paz. Una vez en este rincón boliviano, la Selección irá directo al estadio Hernando Siles, jugará desde las 17 (hora argentina, las 16 de Bolivia) y enseguida se subirá de nuevo al avión para regresar a Buenos Aires. 

 

Sumado es eso, en el camarín visitante habrá pequeños tubos individuales con máscara, uno para cada jugador, una precaución que con el tiempo se naturalizó.


Para evitar trastornos estomacales, se les suministrará a Messi y compañía un almuerzo muy liviano y con mucho líquido. También se evaluó con atención máxima el estado odontológico y otorrinolaringológico de cada futbolista. Es que dificultades en ese sentido pueden afectar en este microclima tan singular.


El ítem más llamativo, aunque suele ser usual en cada equipo argentino que afronta una aventura de este tipo, se vincula con la utilización del Viagra, cuya droga es el sildenafil.


Aunque no hay una comprobación científica que garantice que su suministro ayuda a moverse mejor en la altura, los especialistas creen que la pastillita azul también actuará como un vasodilatador pulmonar y facilitará la oxigenación. Eso sí, no habrá una imposición. Las estrellas argentinas elegirán tomarla o no. Si dicen que sí, será suficiente con una pastilla de 50 miligramos esta noche o durante el último almuerzo.