En pista. Matías Soto demostró toda su capacidad en el campeonato chileno. Corrió en Quilpué y ahora se prepara para viajar a La Serena.



Dicen que nadie es profeta en su tierra y que cuando los sueños son de verdad, no hay fronteras que los contengan. Tal vez ahí esté la razón por la que el piloto sanjuanino Matías Soto (28) encontró detrás de la Cordillera de los Andes la oportunidad de demostrar su capacidad. Hoy, con tres fechas ya corridas del Campeonato Nacional de Motociclismo Velocidad en la categoría GP-2 (200cc), Soto es el puntero tras ganar los tres primeros capítulos del certamen corridos en el autódromo de Quilpué. Ahora, el objetivo inmediato es afrontar en el fin de semana del 4y 5 de marzo, la cuarta fecha que se correrá en La Serena, en la Cuarta Región del vecino país. No fue sencillo y hoy tampoco lo es. Todo fue a pulmón y Matías gestiona el aporte de la Secretaría de Deportes para poder afrontar más cómodo este desafío.
‘Es un momento muy lindo para todos. Mi papá David siempre me apoyó desde que corría en 50cc.

Luego pasé a la categoría 110 cc y como en San Juan no había calendario, en ese 2015 corrí en La Rioja. Fue muy positivo y en noviembre del año pasado surgió lo de Chile y por recomendaciones y gestiones de Mario Frack, conseguí empezar el campeonato chileno y desde la primera fecha fue todo muy bien. Ganamos en las tres fechas que se corrieron y ahora vamos a La Serena a tratar de seguir arriba. El equipo es netamente sanjuanino con Miguel Oviedo como director, Javier Cabello como mecánico y Erik Segura. Todos aportan lo que tienen para ser protagonistas y lo estamos consiguiendo pero se complica con los recursos para armar el viaje y eso estamos buscando desde la Secretaría de Deportes’, contó Matías entusiasmado.

 

Soñador. Soto necesita recursos para seguir corriendo.


Su mamá, Norma Morel, fue una de las pioneras del motociclismo femenino y la pasión por las motos está en sus genes. Su papá, David, también supo correr en los tiempos de esplendor de la actividad en San Juan. Hoy, el motociclismo velocidad no tiene calendario y las chances de entrenar acá son pocas: ‘Yo me muevo todas las semanas en el kartódromo Estornell pero nunca es lo mismo. La moto tiene caja de sexta y solo puedo llegar a ponerle cuarta. Pero es lo que tenemos y me acomodo a eso aunque se que doy ventajas. Pero a mí me encanta correr en motos y soy feliz arriba de una. Chile nos abrió las puertas y estamos felices. Sólo esperamos un respaldo mayor para seguir creciendo’.


Ganas y sueños le sobran. Sabe que todo es a pulmón y que da ventajas contra sus rivales pero su amor propio y su pasión no lo achican para nada, mientras sigue ganando.