La violencia desencadenada en estos últimos días en los espectáculos deportivos entre equipos sanjuaninos y mendocinos parece no detenerse. Ayer, cuando el colectivo de Unión transitaba por Lavalle, fue apedreado y sufrió roturas en dos de los vidrios. Desde el cuerpo técnico del elenco sanjuanino no descartan algún impacto de bala ya que en una ocasión se encontró el proyectil (una piedra), mientras que en la otra no. Además el ómnibus presentaba marcas que a simple vista no parecían ser de piedras.
Piedras e incidentes en el arribo a Mendoza
A pesar que el colectivo que transportaba al equipo sanjuanino iba custodiado por dos motos de la Policía de Mendoza, un patrullero y una camioneta de la Fuerza, no fue impedimento para que fueran agredidos. El hecho se produjo cuando el colectivo transitaba por Costa de Araujo, uno de los poblados que se encuentra entre Lavalle y San Martín.
Varias detonaciones se sintieron en el colectivo. Eran proyectiles que rompieron dos vidrios en el ómnibus. Por eso el nerviosismo comenzó a ganar terreno entre los sanjuaninos. Las primeras apreciaciones de los jugadores y de algunos periodistas que iban a bordo del colectivo al momento del accidente, fue que podría tratarse de una entrega de parte de quienes custodiaban el transitar de los jugadores ya que el suceso se produjo en un lugar donde había matorrales.
“Parece que han sido balazos los que fueron en la parte de atrás. Pasa que en el primero encontramos la piedra, pero en los otros no hay nada y el vidrio está roto”, fue lo que dijo Edgardo ‘Cuca’ Herrera, ayudante de campo del técnico Cabello, cuando bajó del colectivo e ingresaba al estadio en San Martín.
Mientras tanto, uno de los referentes del plantel, Silvio Molina, dijo que “gracias a Dios se llegó bien. Ojalá que la vuelta sea mejor porque uno tiene familia y siempre tiene en mente que no se preocupen”.
Extraoficialmente se conoció que si sucedía algún hecho más de violencia contra el colectivo en el camino, Unión estaba dispuesto a regresar a la provincia sin jugar el partido. Cosa que al final no sucedió.
Luego de todo eso, llegó el momento de arribo al estadio del equipo chacarero. No era temprano y ya había gente en los alrededores, por lo que la situación volvió a ponerse espesa, especialmente por los insultos. Afortunadamente fue sólo eso.
Increpando a los jugadores sanjuaninos y decir que estaba justificada la rotura de los vidrios fue como recibieron los locales a los de Villa Krause. Todo fue pegado a un vallado que dispuso la Policía.
Al momento del ingreso a la cancha, los insultos a los visitantes pasaron desapercibidos debido a que ambos equipos entraron en forma conjunta.
Eso sí, todavía quedaba el regreso. Y la plegaria para que no suceda nada.