La estrella de Boca, Román Riquelme, mostró su mejor juego en los últimos 15 minutos del primer tiempo, pero llamativamente estuvo muy impreciso en los pases en el segundo período. Justamente al comenzar el último cuarto de hora del partido, Riquelme fue agredido con varios escupitajos en el momento que iba a patear un córner, que fue transmitido en directo por TV, en el estadio de Olimpo de Bahía Blanca. Esta actitud hizo que el 10 xeneize se enojara con esos hinchas y decidiera no volver a esa esquina en el próximo córner. A los medios declaró que "está acostumbrado" aunque no le parezca bien lo sucedido y con el árbitro Héctor Baldassi tuvo un diálogo al finalizar el partido en el medio de la cancha que hizo tapándose la boca.
Riquelme, noticia extradeportiva
El hecho ocurrió a los 33 minutos del segundo tiempo cuando Román fue a ejecutar el córner desde la izquierda. Tomó el balón y lo acomodó, en ese momento fue cuando comenzaron a agredirlo a centímetros de él. El jugador lo soportó callado hasta que sintió el escupitajo en su cara. Ahí Riquelme se acercó desafiante a la tela que lo separaba de los hinchas y se quedó mirándolos por unos segundos. Luego de eso el enganche ejecutó el córner que terminó siendo anecdótico luego de la escena, televisada.
Luego de esa situación, hubo otro córner para Boca, pero Riquelme, dueño de todas las pelotas paradas, no quiso ir a ejecutarlo para no pasar por otra situación similar.
Una vez finalizado el partido, al volver al hotel, Riquelme se expresó sobre el hecho y dijo: "La gente está acostumbrada a hacer eso en nuestro país y nada me sorprende. No pasa nada, nosotros estamos acostumbrados. Viajamos a Europa y a ustedes (por los periodistas) los sorprendía todo, que la gente estuviera casi adentro de la cancha. Eso debería ser lo normal, el fútbol debería ser una fiesta. Nos tenemos que acostumbrar, no pasa nada y no tiene solución", concluyó sobre ese tema.
Y en lo deportivo, también usó la frase "no pasa nada".
"El partido no fue lindo, pero la cancha estaba mal. Empatamos y no pasa nada. Hay que seguir. Tenemos que trabajar y ganar en nuestra casa", afirmó el "10" de Boca. "Estamos muy tranquilos. No jugamos nuestro mejor partido, pero no perdimos", finalizó.