Concepción, de entrada nomás, era favorito ante Huracán. Por experiencia. Por categoría. Por jugar de local, si se quiere. Pero si encima a todo eso se le agrega la velocidad y potencia goleadora de una dupla notable que empieza a nacer (Osvaldo Raed y Ariel Romero) está claro que el nombre del ganador del choque entre ambos se cae de maduro. Así, nadie puede discutir el 8-3 que le asestó el Azul de la Villa Mallea al Globito porteño, en la continuación de esta estirada Liga Nacional A-1 de hockey sobre patines (incluido mañana, jugarán cuatro días seguidos por esta competencia).
Sociedad peligrosa
La sociedad Raed-Romero demostró no sólo su exquisitez en el juego sino que también una demoledora eficacia en el arco de enfrente. El Taco, con 36 años en sus espaldas y hace poco tiempo campeón en Italia con el Valdagno, se entendió a las mil maravillas con Ariel, de 23 años y hombre del Lodi italiano. Claro, los muchachos andan a una velocidad por arriba del resto. Y eso en la cancha se nota. Y está como para frotarse las manos y esperar que se vayan entendiendo más todavía. El Azul, agradecido.
El partido en sí no dejó mucho. En realidad, nada atractivo. Concepción tuvo casi siempre la bocha y marcó cuando se lo propuso. Huracán se la quitó unos 5′ promediando el complemento y pudo descontar. Nada más. Frío, poca gente y varias figuras "extranjeras" (como Carlitos López y David Páez, por ejemplo) viendo desde las tribunas.
En el otro partido, en Villa Krause, el local Unión vapuleó a River Plate por 7-1. Los goles del Azul rawsino fueron obra de Fabián Mazzochi (2), Gustavo Díaz (2), Franco Pellice, Luis Caballero y Martín Ginestar. Descontó Juan D’Andrea. Por último, al cierre de la edición, jugaban en Mendoza, el local Andes Talleres y Ciudad de Buenos Aires.