En una nueva gala de premios de la ACLAV, por la Liga Argentina 2009/10 de vóleibol, UPCN Vóley obtuvo cuatro premios. Tres por la actuación de sus jugadores de manera individual y otro como mejor franquicia de la Liga. Este premio lo consiguió el club por segundo año consecutivo y es en reconocimiento a su trabajo en la Liga, donde jugó la final ante el campeón Bolívar.
UPCN, el mejor ejemplo
Entre los premios individuales, la disputa más pareja se dio en el de mejor receptor, entre dos jugadores de UPCN, que por muy poco Leonardo Patti (receptor punta) le ganó a Sebastián Garroq (líbero). En tanto, Joel Dos Santos fue elegido como mejor sacador de la Liga. Otro de los brasileños premiado fue Junior (central) quien fue considerado el mejor bloqueador de la temporada. Ninguno de los brasileños estuvieron presentes en la fiesta, ya que regresaron a su país.
"Es un orgullo recibir tantos premios y más aún ser considerados el club con mejor organización entre todos los equipos de la Liga. No es fácil conseguir este premio por los altos stándares de calidad que tiene la ACLAV, pero lo conseguimos. Y por segunda vez", dijo Quique Valle, mánager de UPCN.
En un acto que se llevó a cabo en el Salguero Plaza de Buenos Aires, los protagonistas de la temporada compartieron de una cena y vivieron momentos emotivos en los que fue una gran reunión de toda la familia del vóley. A lo largo de la noche fueron premiados los mejores en cada categoría. Primero fue el turno de la A1, donde desfilaron: Wallace como mejor atacante, Leo Patti recibiendo el premio de mejor receptor y Sebastián Closter como el mejor defensor, entre otros. Sobre el final de la noche fue nombrado como jugador revelación de la temporada a Sebastián Solé, de Rosario Sonder. Esta elección la hicieron los técnicos. Las chicas también tuvieron su lugar en la Gala. Allí Tatiana Rizzo de Banco Nación quién además es la mejor jugadora de las finales, Carolina Hartmann de Club Bell, Daniela Gildenberger de Banco Nación, Julia Benet (Club Bell)y Tanya Acosta de Club Bell. En el final de la gala se premiaron, por primera vez en la historia, al mejor jugador nacional y al mejor extranjero. También por elección de los técnicos de los equipos, los elegidos fueron dos jugadores del campeón Bolívar: Gabriel Arroyo (además MVP de las finales) y Wallace de Souza fueron los grandes ganadores de la noche.