El flamante director técnico de River, Matías Almeyda, se comprometió a donar 13 mil pesos a una parroquia, a cambio de la suspensión del juicio que se le inició por haber besado su camiseta frente a la hinchada de Boca Juniors, cuando fue expulsado en el último superclásico.
Un beso que salió muy caro
En la audiencia ante la fiscal contravencional Claudia Barcia, el ex futbolista también se comprometió a no repetir ese gesto por, al menos, tres meses, con lo que logró que se le otorgara la “probation” (suspensión del juicio a prueba).
Almeyda, de 37 años, recientemente retirado de la actividad y confirmado como próximo técnico de River en la Primer B Nacional había sido citado a declarar como imputado por la presunta violación al Código Contravencional, cuyo artículo 98 reprime con arresto y multa por “provocar a la parcialidad contraria”.