El empate de Nueva Zelanda en su primer partido del Mundial de Sudáfrica le costó a un aficionado de su país 40.000 dólares neozelandeses (unos 27.800 dólares), pues apostó en contra de su selección.
Un empate que costó fortunas
El corredor de apuestas Mark Stafford señaló el miércoles a la Asociación de Prensa de Nueva Zelanda que el hincha apostó por un triunfo a favor de Eslovaquia en el minuto 87 cuando los europeos ganaban por 1-0.
Las posibilidades de otro marcador eran tan bajas que la apuesta sólo hubiera pagado 800 dólares neozelandeses de haber acertado en el resultado.