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BAÑADO DE GLORIA

El campeón entre las lágrimas por videollamada y la emoción por hacer historia para Chile: “Estoy súper orgulloso”

El ciclista chileno de 23 años, representante del Plus Racing Cycles, se consagró campeón tras coronar una fuga clave. Apenas cruzó la meta, sin bajarse de la bicicleta, compartió la emoción con su familia en una videollamada que lo hizo quebrar en llanto.
Por Redacción Diario de Cuyo 1 de febrero de 2026 - 21:14

La Vuelta a San Juan tuvo un final cargado de emoción y un nombre propio que quedará en la historia: Cristóbal Baeza Muñoz. El joven ciclista chileno, nacido el 9 de octubre de 2002, se consagró campeón de la tradicional competencia tras una apuesta valiente, de esas que se ganan con piernas, cabeza y corazón. Coronó una fuga con la gloria. Ni más ni menos.

La imagen que resumió todo llegó apenas cruzó la meta. Sin tiempo para asimilar lo logrado y todavía arriba de la bicicleta, a Baeza le pasaron un celular y se conectó por videollamada con su familia. Del otro lado de la pantalla estaban los abrazos que faltaban y las palabras que lo desbordaron. Las lágrimas fueron inevitables: acababa de lograr una hazaña histórica para el ciclismo chileno.

“Estuvimos planificando con Pedro Palma (el técnico). Veníamos de una vuelta muy dura donde no me supe sentir muy bien, pero acá agarré confianza. Lo más difícil fue cambiar el chip, porque es una vuelta muy psicológica, con muchos ciclistas de Argentina y eso se hace duro”, explicó el campeón, todavía con la voz entrecortada.

La definición no fue casual. El plan del Plus Racing Cycles fue claro desde el inicio de la jornada decisiva. “Salimos a buscar la fuga desde el primer minuto. Cuando salió Contte intenté seguirlo, después se paró el grupo, lo volví a intentar y en el tercer intento se dio. Ahí le dimos a fondo”, relató Baeza, destacando el desgaste y la lectura de carrera en un pelotón repleto de opciones.

En un contexto adverso, con mayoría de competidores argentinos y un equipo reducido, el chileno supo resistir. “Somos un equipo chico, llegamos tres a meta. Había mucho en juego: las metas sprint, los que querían ganar la etapa… yo no soy sprinter, así que tenía que buscar otra manera”, señaló.

La victoria tuvo un sabor especial: hacía muchos años que un ciclista chileno no ganaba la Vuelta a San Juan. “Estoy súper orgulloso”, confesó, ya más sereno pero con la emoción intacta.

Tras la consagración en suelo sanjuanino, Baeza ya piensa en lo que viene. Su próximo gran objetivo será el Campeonato de Ruta de Chile, donde buscará seguir confirmando el gran momento que lo llevó a lo más alto en una de las vueltas más exigentes del calendario.

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