GUSTAVO VILA (derecha) fue detenido cuando hallaron en su casa una camioneta robada y la moto de un fraude.

 

El juez de Instrucción Martín Heredia Zaldo procesó, sin prisión preventiva, al abogado penalista Gustavo Ramón Vila (43) por encubrir a un delincuente (aún prófugo) al ocultar en su casa, en Rawson, la moto Yamaha 200cc que ese sujeto, de apellido Chandía, había conseguido luego de estafar a un comercio con DNI y papeles falsos, dijeron fuentes judiciales.


Vila había sido detenido el 7 de mayo del año pasado, cuando policías de Robos y Hurtos allanaron su domicilio en la calle Quiroga, en Villa Krause, en búsqueda de una camioneta VW Amarok. Este vehículo había sido sustraído a punta de arma, con una notebook y unos $1.000, al bioquímico Alfredo Camenforte en su consultorio de Rawson el 14 de abril de ese año.


Esa vez, los policías encontraron la camioneta de Camenforte en la casa del abogado Vila, y también la moto sin patente y una pistola calibre 22.


Por el caso de la camioneta, Vila ya fue indagado por encubrimiento en el Primer Juzgado de Instrucción que dirige Alberto Benito Ortiz. Este magistrado debe resolver si procesa o no al abogado por ese otro ilícito, precisaron las fuentes.


Y ahora el juez Heredia Zaldo entendió que las pruebas complicaban seriamente al letrado por encubrir a Chandía, un delincuente que estafó al comercio ‘Lavalle’ el 19 de febrero de 2016, al sacar la moto con un DNI y otros papeles adulterados.


Cuando el juez Heredia Zaldo indagó a Vila para conocer su versión, el letrado se abstuvo de declarar.
‘Vila tenía pleno conocimiento del ilícito que cometía (...) por su condición de letrado, conocedor de las leyes, estaba obligado a cerciorarse de que la moto que poseía no tuviera ningún problema legal’, afirma el juez en su resolución.


Y concluye: ‘Es claro que la voluntad de Vila era la de ejercer un derecho real sobre la moto, ya que aceptó detentarla en su domicilio, ocultó la misma de forma dolosa, a sabiendas de forma clara y precisa de que era un bien registrable sin patente, el cual provenía de un delito’.


El fallo contra el penalista no está firme. Ya se notificó y ahora puede apelar ante un tribunal superior para intentar revertir su complicada situación.