Al menos un delincuente vació la tienda que una mujer con mucho esfuerzo había abierto hacía apenas 15 días, dejándole pérdidas por aproximadamente medio millón de pesos, confirmó ayer con dolor la víctima, llamada Andrea Vargas (39).

El ataque ocurrió en la madrugada del último sábado, en ese local que alquila, ubicado sobre la calle Comercio, al Sur de 9 de Julio, una zona bastante transitada de La Bebida, en Rivadavia.

Según la versión de la víctima, unos vecinos dijeron que cerca de las 6 de ese día observaron a un sujeto salir corriendo de la tienda en dirección a un descampado que hay enfrente, con dos bultos bajo los brazos.

El ladrón primero violentó unas rejas, después rompió el cristal de una ventana que da a la calle y por ese lugar ingresó. Y luego arrasó con todo: bultos completos de pantalones, buzos, remeras, camperas, ropa interior, camisas, medias, conjuntos deportivos. Ropa para damas, hombres, niños y bebés. Y hasta varias bolsas de pañales. Literalmente peló todas las estanterías, al punto que en el local sólo quedaron algunos accesorios para bebés y alguna que otra prenda que no pudo sumar al botín o que se le cayó cuando huía.

Para poder acarrear todo, el sujeto embaló todo en dos cortinas y escapó, al parecer, por la misma ventana por donde había entrado.

Vargas tiene con su familia un horno de ladrillos y con algunos ahorros había decidido emprender en el negocio de la ropa en lugar de cambiar el auto. Ahora esos $500.000 que invirtió en mercadería que había traído de Buenos Aires los perdió y por eso explota de bronca. "La idea era empezar de a poco e ir reforzando la seguridad con lo que iba ganando, pero no llegué ni a poner la alarma, no me dieron tiempo a nada. Me lo han pelado entero, se han llevado hasta las perchas y la ropa de los dos maniquíes, es terrible el daño que me han hecho", expresó con impotencia. Y dijo que ahora no le queda otra que reinvertir, con todo el esfuerzo que eso implica, para poder volver a abrir: "Eso no va a pasar mañana ni pasado, vamos a ver cómo hacemos para seguir".

Ayer, policías de la seccional 34ta se arrimaron por el local para recolectar pruebas. Los vecinos dijeron que la zona en el último tiempo se volvió muy peligrosa, sobre todo de noche. "A partir de la 1 directamente no se puede andar en la calle porque te asaltan seguro", indicó una vecina.