A Pamela Ayala la encontraron agonizando el sábado a la noche en la puerta de su casa en el partido bonaerense de Lomas de Zamora. La habían estrangulado y tenía un balazo en la nuca, pero todavía estaba viva. La joven de 28 años murió horas después en un hospital, mientras la policía busca al asesino que está prófugo.

De acuerdo a los testimonios, la víctima fue interceptada en Andrés Bello al 200, entre Rawson y Puerto Argentino, por un hombre que bajó de un auto y la atacó sin mediar palabra. Aunque la hipótesis más firme apunta a que el agresor la mató para robarle el celular, no descartan aún que pudiera tratarse también de una posible venganza.

El asesino volvió a subir al vehículo y escapó del lugar dejando a la mujer ensangrentada tirada en la vereda. Todavía no fue identificado, pero fuentes cercanas a la causa revelaron la victima intentó defenderse de la agresión. “Tenía una uña levantada”, precisaron.

La mujer fue trasladada de urgencia por sus familiares al hospital Oscar Alende de Ingeniero Budge, donde murió el domingo por la gravedad de la herida. “Todavía no caigo, no lo puedo creer”, escribió horas más tarde su mamá en las redes sociales. “El viernes me diste un abrazo como si fuera el último, y así fue”, se lamentó la mujer.

En principio, la causa fue caratulada como “Homicidio” y es investigada por el fiscal Nicolás Espejo, a cargo de la Unidad Funcional N° 7 de los tribunales de Lomas de Zamora.

Fuente: TN