Los delincuentes se abrieron paso en el interior del local luego de violentar las rejas de una ventana. Tras revolver todo, dieron con un jugoso botín.

David Donoso (36) se llevó una desagradable sorpresa cuando abrió el negocio de su hermano a las 8 de la mañana de ayer en la transitada esquina noreste de calles Santa Fe Este y Estados Unidos Sur frente a la Terminal de Ómnibus en Capital y descubrir que le habían robado 120.000 pesos de la recaudación del fin de semana. Es la segunda vez que le roban en menos de un año.

Sospecha que ocurrió durante la madrugada de ayer de las 2 y las 5, y que fueron dos los ladrones que ganaron el fondo tras descolgarse por el techo. En el mismo kiosco funciona un carro panchero que tiene turnos rotativos y -según Donoso- ese joven le dijo que no escuchó ningún ruido. Una vez adentro, dieron vuelta las cámaras de seguridad para no quedar registrados y forzaron los barrotes de la ventana de una habitación trasera donde el dueño, Javier Donoso (38), guardó la recaudación del fin de semana en una caja dentro de un placard: 80.000 pesos de las tarjetas SUBE y 40.000 pesos de la venta de cigarrillos que esperaba entregar al proveedor a primera hora de ayer.

Según Donoso, los delincuentes revolvieron todo en busca de cosas de valor, además de subirse a tres autos de la familia estacionados sin seguro en el mismo predio.

No satisfechos con el daño, decidieron defecar en el pasillo de entrada al negocio. Cuando David llegó, sintió el olor nauseabundo y cuando fue a ver, se topó con la ventana violentada y la habitación revuelta. 

"Es un "bajón", porque esa plata teníamos que depositarla en el banco para la SUBE. Ahora vamos a tener que poner peso por peso para recuperar lo perdido y cancelar lo que falta", dijo David con impotencia.

Ayer dijo que 8 meses atrás, le habían robado 10.000 pesos de la misma forma, pero esa vez entraron al negocio y se llevaron lo que había en la caja y algo de mercadería tras reventar la puerta. A raíz de ese ataque pusieron cámaras de seguridad, pero esa previsión no resultó suficiente porque los delincuentes volvieron y concretaron un daño mucho más grave.

En la Policía analizan las cámaras de la zona para poder dar con los ladrones.