El médico Miguel Amado fue condenado ayer por el juez de Garantías, Eugenio Barbera, a 2 años de prisión de ejecución efectiva (aunque por ahora sigue en libertad) y a igual período de inhabilitación para ejercer su profesión, porque consideró probado que apoyó sus genitales y manoseó a una mujer que había concurrido por atención junto a su pareja al hospital de Media Agua, Sarmiento, el 3 de noviembre de 2022. Para el magistrado, sin embargo, hubo dudas de que hubiera abusado de otra joven que unos días antes, el 19 de octubre, buscó atención para sus problemas de quistes en los ovarios. Y por eso lo absolvió.

El fiscal Mario Panetta y la ayudante fiscal Verónica Recio (UFI CAVIG), buscaban un castigo de 4 años e igual período de inhabilitación, porque entendieron que de las pruebas ventiladas en el juicio se probó que el profesional abusó de ambas.

Martín Zuleta y Silvia García Gutiérrez, cuestionaron los argumentos de Fiscalía, tacharon de contradictorios los dichos de las denunciantes y pidieron la absolución. Ayer, anticiparon que recurrirán ante un Tribunal de Impugnación, para revertir la sentencia.