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El increíble robo en Maternidad del Hospital Rawson

Creen que la chica que robó a la beba tuvo una cómplice

Hubo otra mujer que entrevistó a la madre tras el robo. La detenida dio una versión increíble pero la examinarán para ver si está o no en sus cabales
Por Colaboradores Diario de Cuyo 6 de junio de 2014 - 00:00

María Celina Correa, 20 años. Ese es el nombre de una joven con un presunto cuadro de embarazo psicológico, que llevó sus ansias de tener un hijo a graves niveles delictivos. El miércoles en la tarde -se sospecha- robó una bebé y desató un escándalo: porque desnudó gruesas fallas de seguridad en uno de los sectores más sensibles del Hospital Guillermo Rawson, Maternidad. Y porque entre los pesquisas, anoche, dejaba la sensación de ser un hecho con varios cabos sueltos, aunque una sospecha definida: la posibilidad de que hubiera actuado con una cómplice, dijeron fuentes policiales y judiciales.

Anoche, Correa fue indagada como sospechosa de sustraer un menor (delito no excarcelable, con penas de entre 5 y 15 años). Ante el juez de Instrucción Maximiliano Blejman, aseguró que a la beba se la entregó en el hospital la madre biológica. Según ese relato, a la progenitora la conocía de cuando eran estudiantes de una carrera universitaria y le había dicho que no la quería criar.
Pero la versión resultó tan contradictoria y falta de sustento ante otras pruebas, que hasta su propio defensor, César Jofré, anticipó que pedirá un examen psiquiátrico porque no descarta que su clienta sufra alteraciones mentales.

Los dichos de Correa resultaron falsos para los investigadores porque no fue compañera de estudios de la madre de la criatura. Y porque en su casa secuestraron un cuaderno donde tenía escrito qué decir en el hospital, dijeron.

De todos modos, suponen que pudo tener algún cómplice. ¿Por qué? Porque el miércoles a la tarde, Correa atravesó sin mayor esfuerzo las barreras de guardias privados y las cámaras de vigilancia en el nosocomio, y enfiló directo hacia la habitación 225 del segundo piso de Maternidad, donde está internada Pamela Belén Rodríguez (23), la mamá de la beba sustraída, Nicole Abigail. Allí se presentó a las 19 diciéndole que era practicante de la Universidad Católica, salió y volvió unos 15 minutos después con una chaqueta blanca y el argumento de que debía llevarse a la bebé para ponerle unas vacunas. Se supone que la sacó en un bolso.

La otra pata de la sospecha de una complicidad es que, luego de la sustracción, apareció en escena otra mujer para pedirle a Pamela el nombre de la bebé y anotarlo en un papel, una práctica que no es habitual, habrían dicho los empleados del hospital. Esos testigos tampoco habrían reconocido como uno de sus compañeros a la mujer que les describieron, precisaron voceros del caso.
La hija de Pamela y Néstor Rosales nació por cesárea alrededor de las 12.15 del miércoles. Ese mismo día a las 17.15, la joven pasó a la habitación 225 con la criatura. Y sobre las 19 la perdió a manos de la supuesta practicante, dijeron. El escándalo estalló cuando la mamá preguntó por su hija, alrededor de las 22.

Para entonces se sabía de la sospechosa aparición de una joven con un bebé que no era suyo en el Sanatorio Argentino (ver página). La versión de los pesquisas es que luego de sustraer a la bebé, Correa se manchó la ropa con témpera roja para simular sangre y apareció con la criatura en la casa de sus suegros en el barrio Capitán Lazzo, Rawson. Allí habría dicho que había nacido esa criatura que en su entorno creían que engendraba por lo menos desde 6 meses atrás (ver ¿Un embarazo psicológico?). Al verla manchada le habrían sugerido llamar a la ambulancia, pero la joven les dijo que estaba bien y en cambio pidió que llamaran a sus padres. Entonces fue que no pudo evitar ser trasladada con criatura y todo (sin ningún papel que la acreditara como madre como dijo el ministro de Salud Oscar Balverdi) hasta el Sanatorio Argentino, donde descubrieron que ella nunca parió a esa niña y que la bebé mostraba claros signos de haber sido vacunada y tratada en un centro de salud.
Entonces, la sospechosa comenzó a hablar de esa supuesta amiga que no quería tener a su hija.

Ahora le harán una pericia psiquiátrica que resultará clave para saber si comprende o no lo que hizo, si es o no peligrosa y, lo más importante, si debe o no seguir detenida.

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