La autopsia realizada al cuerpo de Florencia Di Marco no sólo reveló lo que vivió la chica de 12 años la madrugada del 22 de marzo, cuando fue violada brutalmente y asesinada en los alrededores de un arroyo en la zona de El Saladillo, en San Luis. También reveló que la nena tenía signos de abusos previos. Para la Justicia, Carina Di Marco, la madre de la víctima, conocía esa información y decidió ocultarla. Por eso ayer fue detenida y acusada de ser partícipe necesaria de esos abusos.

 

 

“Cuando le dijeron que estaba detenida, respondió ‘bueno’, como si nada. Y cuando le avisaron que le sacaban la tutela de la beba que nació la misma semana en que mataron a Florencia, volvió a decir: ‘Bueno’. Ni se inmutó”, le dijeron a Clarín fuentes de la investigación que presenciaron el arresto.

 

La misma postura adoptó esta mañana cuando fue indagada esta mañana por la jueza penal 3 de San Luis, Virginia Palacios. “Ni se inmutó”, explicaron las fuentes. Tras negarse a declarar, quedó detenida a la espera de que la jueza resuelva su situación procesal: tiene 48 horas de plazo.

 

 

Por la violación y crimen de Florencia ya estaba detenido Lucas Gómez, padrastro de la chiquita asesinada y padre de los otros tres hijos de Carina Di Marco. Está preso en una cárcel de San Luis, alejado del resto de la población del penal.

 

La situación de la mamá de Florencia se complicó con el correr de las horas, a medida que los investigadores avanzaron sobre los detalles de la vida familiar. Ayer al mediodía la jueza Palacios ordenó la detención de Carina, bajo la sospecha de que sabía que su pareja violaba a la nena. La acusó de “abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesaria”. En otras palabras: sin su participación (por omisión, en este caso) no podría haberse producido el delito.

 

Uno de los hermanos de Florencia, hijo del acusado, fue entrevistado en Cámara Gesell. “El chiquito (de 9 años) mostró signos de estar muy turbado, bloqueado y sólo repetía: ‘Mi mamá y mi papá la trataban bien’. Es más, cuando le preguntaron quién hizo el desayuno el día que murió su hermana, respondió: ‘Mi mamá’. Cuando la madre estaba internada”, confiaron fuentes de la investigación.

 

El cuerpo de Florencia apareció en los alrededores de un arroyo. Para la jueza, el padrastro la violó y asesinó en ese lugar entre las 3 y 6 de madrugada del 22 de marzo. Según la autopsia, esa no fue la primera vez que abusaron de la víctima.