Buenos Aires, 24 de julio.- La hermana de Susana, Angelina Bianchetto, ya había levantado sospechas sobre el marido de la víctima. "Es demasiado celoso y, mientras yo recorría hospitales y comisarías buscándola, él no se movía de la casa", argumentó.
Encontraron muerta a la mujer desaparecida: el marido, prófugo
Susana Beatriz Leiva, la empleada doméstica que se encontraba desaparecida desde el viernes, apareció muerta en un pozo ciego del baño de su casa, en la localidad bonaerense de Temperley.
En respuesta a Angelina, Ponce había explicado que no pudo colaborar con la búsqueda porque no podía dejar solos a sus dos hijos y minimizó las discusiones que mantenía con su esposa.