La primera versión policial fue que una beba cayó a un tacho de agua y se ahogó. Con el correr de las horas, con el aporte de más datos y el testimonio de la madre de la menor, fueron saliendo a la luzm cómo verdaderamente ocurrieron los acontecimientos que terminó con la vida de una criatura.

La nena de 1 año y 5 meses vivía con su familia en una casa ubicada en inmediaciones de calles 2 y 23 de la Villa Yanello, en el departamento 25 de Mayo. El desgraciado hecho ocurrió en un barrio que están construyendo detrás de este populoso loteo.

Desde el entorno familiar se quejaron de la falta de medidas de protección que tiene ese barrio, cualquiera entra y sale -dicen-, hay hierros y escombros, escenario propio de una obra pero a la que todo el mundo puede acceder. 

La beba precisamente cayó a un receptáculo enterrado en el piso, una cámara séptica, específicamente. "No tenía protección, cayó esta criatura pero cualquiera puede tener un accidente", apuntó a este diario un vecino.

Cuando la menor cayó, alrededor de las 18 de ayer, quien observó todo fue su madre, Johana Pelaytay. Ella misma fue quien la sacó y la llevó con ayuda de otra gente al centro asistencial más cercano, sin que nada pudieran hacer. El tiempo de inmersión fue lo suficiente como para sentenciar la suerte de la beba.