El dato del sospechoso había saltado unos 10 días atrás y para los policías de Drogas Ilegales resultó una novedad: "El Rascayuyo" Cristian Páez (35 años) no figuraba en la lista de narcos y afines ligados al ilícito mercado de las drogas. Pero no despreciaron la información: en días siguientes buscaron confirmar o descartar esa pista y en los primeros minutos de ayer, ya con mayor certeza, le cayeron encima. Saltaron rejas de unos 2 metros, rodearon la casa y lo sorprendieron con su mujer y sus cuatro hijos (de 11, 7, 3 y 1 año) viendo televisión en la cocina-comedor de esa humilde casa que apenas tiene un dormitorio y un baño. Fue un momento dramático. Hubo lágrimas en el sospechoso y en toda su familia, y a más de un pesquisa se le estrujó el pecho, por los niños, porque la detención del jefe de hogar, albañil de oficio, los deja en una situación bastante complicada. Había de todos modos sobradas razones para llevárselo preso: bajo la cucheta de los chicos, en dos cajas, encontraron lo ya suponían, 16 paquetes (o "ladrillos" en la jerga) que en total pesaron unos 12 kilos de marihuana.
Hallan 12 kg. de droga en la modalidad del “aguante”
En la policía estimaron ayer que el valor final de esa hierba alucinógena en la calle, en porros, puede alcanzar por lo menos los 85.000 pesos.
El operativo se concretó en los primeros minutos de ayer en la casa 6 manzana N del barrio Costanera 4, en el cruce de Tulum y Tacuarí, en Chimbas. Y aunque los pesquisas al mando del comisario inspector Oscar Riveros, no descartan ninguna hipótesis sobre el detenido, les quedó la fuerte sensación de que otra vez había dado un golpe a la modalidad del "aguante", es decir habían dado con la persona a quien el verdadero narco le paga para que le tenga la mercadería y evitar así ser encontrado con las contundentes pruebas encima.
El "aguante" en la jerga policial, es un sujeto generalmente humilde, necesitado y dispuesto a tomar riesgos, que a priori no despertaría sospechas en ningún investigador. Suele tener por escaso tiempo la mercadería porque la idea de los narcos es fraccionarla y ponerla en la calle en forma urgente para evitar que la policía les caiga encima. Es más, para evitar a la policía suelen cambiar con frecuencia de "aguante", dijeron ayer.
A la cabeza del allanamiento estuvieron el segundo jefe de drogas Ilegales, el comisario Luis Martínez y quien le sigue en jerarquía, el oficial principal Marcelo Naveda. Luego de la detención y la recolección de evidencias, se pusieron de cabeza a encarar la línea más complicada de la investigación: identificar y apresar al dueño real de la droga incautada.