CONDENADOS. Sergio Reyes (izquierda, campera blanca) había confesado que fue armado a la casa de Neri Calvo. De los 11 imputados que tuvo el sonado caso, sólo 8 fueron condenados. La Corte confirmó ese fallo.

 

La Corte de Justicia rechazó los reclamos de la defensa y confirmó el fallo de los jueces de la Sala I de la Cámara Penal, que el 28 de marzo del año pasado condenó a siete sujetos a sufrir la pena máxima, perpetua, por asesinar de un tiro en la cabeza a una beba de 3 meses e intentar matar a su madre que la amamantaba en la puerta de su casa en el barrio Huarpes, en Pocito. Esa nena, Una Calvo Carrizo, fue baleada la noche del 4 de enero de 2014 y murió en los primeros minutos del día siguiente.
En su fallo, los ministros Adolfo Caballero, José Abel Soria Vega y Angel Humberto Medina Palá ratificaron también la condena de 2 años y 6 meses por encubrimiento contra otro imputado, Nelson Javier ‘Ñoño’ Nuñez, pues ocultó en su casa a los homicidas.


Los más complicados ahora por la sentencia del máximo tribunal de justicia provincial, son todos los condenados a perpetua: Sergio Reyes, sus hijos Rolando y Claudio Díaz, Eduardo Roberto ‘Chupa’ Castillo, Juan Carlos ‘Carloncho’ Falcón y los medio hermanos Marcelo José ‘Veneno’ Páez y Jorge Barboza.


Sus defensores habían cuestionado la sentencia de los jueces Juan Carlos Caballero Vidal (h), Silvia Peña Sansó de Ruiz y Raúl José Iglesias, por considerarla arbitraria. La queja común de la defensa fue el hecho de que en el fallo no se determinara con precisión qué rol había cumplido cada acusado.
Todos los reclamos fueron rechazados por el fiscal Gustavo Manini, que actuó en el juicio y también como subrogante en la Fiscalía General de la Corte.


El ministro Adolfo Caballero también entendió que esa queja debía ser desestimada. En su voto dijo: ‘En este punto, coincido con el A quo (el tribunal sentenciante) en que lo relevante está constituido por el codominio del hecho desplegado por los autores pues todos lo acusados desarrollaron una idéntica acción, consistente en dirigir disparos con distintas armas de fuego hacia la casa y personas (Uma y su madre Antonella Carrizo) provocando como resultado la muerte de Uma’.

‘Las condenas resultan justas y ajustadas a derecho’, afirmaron los ministros de la Corte.


El sonado crimen de la beba siempre fue vinculado en la Policía a un ajuste de cuentas por drogas contra el padre de la nena, Neri Calvo y su hermano Franco. Y el desencadenante de la terrible balacera fue el previo ataque a tiros contra uno de los Reyes.


Aquella vez, según el expediente, los condenados planearon el ataque, juntaron armas y, luego de rodear la casa de Neri Calvo (que no estaba en ese momento), descargaron una furiosa y letal balacera.