TOTALES fueron los daños que causaron los delincuentes al incendiar en la Villa Maturano, Capital, la VW Saveiro que habían robado a Eduardo Matellán (84).

 

Un anciano de 84 años sufrió golpes y tajos en sus manos ayer en la madrugada, al ser asaltado dentro de su propia casa por tres sujetos encapuchados y armados con un cuchillo. Pero como la víctima escapó en un descuido, los delincuentes debieron huir con algunos dólares de la caja fuerte que le habían obligado a abrir. Y con su camioneta VW Saveiro, que luego apareció totalmente quemada. La Policía investiga si lo entregó una joven que debía cuidarlo.


La víctima del violento ataque fue identificada como Eduardo Matellán, que vive en el barrio Vesta, en Capital.
La versión policial es que alrededor de las 3 de ayer, el hombre veía televisión en el living de su casa cuando se le aparecieron tres delincuentes con los rostros cubiertos con capuchas y al menos uno de ellos armado con un cuchillo.


Según los voceros, los ladrones golpearon y le infligieron algunos cortes en las manos para que entregara el dinero. Y el hombre no dudó en abrirles una caja en la que tenía entre 20 y 200 dólares, precisaron.


Sin embargo los planes se vieron estropeados para los malvivientes, cuando el anciano se metió a su dormitorio y cerró la puerta sacándole el picaporte, de modo que no pudieran entrar, al menos rápidamente.


Eso le dio tiempo para abrir una puerta ventana de esa habitación, subir a la terraza y cruzarse a un vecino a pedir ayuda.


Todo indica que esa inesperada derivación del caso, puso en fuga a los delincuentes con un botín que no era el que esperaban.


Casi dos horas después, la VW Saveiro de Matellán fue incendiada por completo en un terreno baldío al final de la calle Ramón Lucero, al Norte del cruce con Cabot, en la Villa Maturano, Capital.


Los investigadores policiales buscaban ayer a una joven que había sido contratada para cuidar al anciano y supuestamente debía estar también al momento del robo. No descartan que haya sido el nexo con los asaltantes, pero al cierre de esta edición la mujer no era localizada.