Un jornalero de Angaco fue liberado por la Corte de Justicia tras dos años de encierro por un delito que, según los magistrados, no existió. La decisión se tomó el martes pasado luego de que el máximo tribunal provincial revisara la sentencia por la que se lo condenó a 7 años de prisión por la presunta violación de su nuera, y considerara que debía ser absuelto "lisa y llanamente" porque no había cometido ningún delito al no haber pruebas firmes y concretas de que hubiera ejercido violencia contra la mujer el 6 de abril de 2008.

"Estimo que en el presente caso no se encuentra probado que Miguel Angel Arce (57) haya ejercido sobre la mujer de su hijo una energía física tal que revista las características de la violencia (continuada y suficiente) requerida por la figura típica (el delito de abuso sexual con acceso carnal) para lograr la realización del acto sexual; y que de parte de la señora (...) haya existido una resistencia seria, persistente, real y efectiva para impedir la consumación del coito; todo ello independientemente de lo reprochable o repugnante que pudiera aparecer el acto cometido y las consecuencias psíquicas generadas a partir del mismo", argumentó en su voto el ministro Juan Carlos Caballero Vidal, apoyado por sus pares Adolfo Caballero y José Abel Soria Vega.

El hecho había sido denunciado por la víctima 8 meses después de cometido. Y para el fiscal José Eduardo Mallea y la mayoría de los jueces de la Sala III de la Cámara Penal (Ricardo Alfredo Conte Grand y Héctor Fili) quedó probado como un delito contra la libertad sexual perpetrado por Arce aquella mañana que llegó a la casa de su hijo con supuestas intenciones de visita y, en los fondos, terminara abusando de la mujer luego de decirle que su esposo la engañaba y que ella debía hacer lo mismo. El 25 de marzo de 2010, Arce fue condenado, con la opinión en minoría del juez Eugenio Barbera de que debía ser absuelto por el beneficio de la duda.

Quien nunca tuvo dudas fue el defensor de Arce, Ricardo Moine, quien pidió la absolución y tras la condena reclamó en el máximo tribunal. "La Corte confirmó la hipótesis de la defensa porque nunca hubo pruebas de la violencia ejercida sobre la supuesta víctima", dijo ayer el letrado.