Tal como había adelantado este medio, el oftalmólogo cirujano Oscar Kerman  no irá preso y  continuaría en libertad mientras se lo investiga por presunto abuso sexual. Contra el profesional pesan cuatro testimonios, aunque una sola denuncia que se encuadra dentro del delito contra la integridad sexual, por el momento.

En la mañana de hoy se difundieron los argumentos del juez  de garantías Andrés Abelín para no dar lugar a  la detención del hombre de 68 años  pedido por la fiscalía. Entre las razones se indica  que  hasta este momento de la investigación  no hay elementos que sugieran  una posible condena de cumplimiento efectivo.

Además, se resalta en el documento que el sospechoso entregó de manera voluntaria un DVR en la clínica  donde trabaja para la extracción de registros fílmicos. En este sentido se agregó que "no muestran peligro de fuga ni posibilidad de entorpecimiento de la investigación".

Y que "los hechos denunciados son encuadrados por el Ministerio Público Fiscal en la figura del art. 119 primer párrafo del C.P., esto es abuso sexual simple, cuya escala penal es de seis a cuatro años de prisión y aunque sean concursados realmente el mínimo se mantiene, descartan la posibilidad de sustentar la detención en la pauta objetiva relacionada con la pena en expectativa, conforme lo exige nuestra Ley 1851-O, para
determinar hasta que sea plausible la prisión preventiva contra el acusado"

Así las cosas, para finalizar Abelín expresó en su escrito que "deben primar los principios de idoneidad, razonabilidad, proporcionalidad y necesidad, donde toda medida que coarte la libertad tiene carácter excepcional y la norma legal legal en que se funde debe ser interpretada restrictivamente, dando lugar a otras opciones válidas a los fines de asegurar la investigación".

La causa

La primera mujer que denunció a Kerman fue una paciente que no lo conocía y que llegó a la Clínica Santa Lucía por una cuestión de urgencia. Ese mismo jueves terminó denunciándolo en el Cavig, donde expuso que se propasó con ella en el consultorio: dijo que la manoseó (le tocó la cola, precisó) e intentó abrazarla y besarla.

Una vez que el caso se hizo público las acusaciones por maniobras similares se multiplicaron y así el oftalmólogo sumó las otras tres denuncias. La investigación del caso es llevada adelante por el fiscal Eduardo Martínez, con la coordinación del fiscal Roberto Ginsberg. Por pedido de ellos, el juez de garantías Andrés Abelín ordenó secuestrar registros de pacientes, grabaciones en video y otras pruebas de la Clínica Santa Lucía. Además, las denunciantes serán evaluadas por psicólogos.