Este lunes comenzó el juicio donde en el banquillo de los acusados está el exagente de la Policía de San Juan, Matías Mallea (29), quien está señalado como autor del femicidio de Celeste Luna (21), quien murió en su casa de Villa Hipódromo, Rawson, el 15 de diciembre de 2019 de un balazo. 

El hombre está imputado por el delito de homicidio agravado por el vínculo y violencia de género, y Fiscalía va por la pena máxima: prisión perpetua.

En las afueras de la sala de audiencia, se convocaron los padres de Celeste, amigos y personas allegadas para reclamar justicia, esa que esperan desde hace más de dos años.

"Estábamos esperando esta fecha para saber la verdad por todas las cosas que se dijeron. En el transcurso de los días se va a saber, pedimos que él sea condenado a la pena máxima porque hay pruebas que lo comprometen", dijo Vicente Luna, papá de Celeste, quien estaba junto a su esposa, Rosa.

"Nosotros no sabíamos que sufría violencia hasta que la fuimos a reconocer a la morgue", agregó y reveló que la autopsia reveló golpes de vieja data.

Mallea intentó defenderse bajo el argumento de que el disparo -con su arma reglamentaria- se produjo en medio de un forcejeo cuando él quiso evitar el suicidio de su pareja. Sin embargo, una pericia contradice la versión del hombre: al analizar las manos de ambos para detectar rastros de la deflagración, se descubrió que ella tenía restos de pólvora en las palmas, como si las hubiera antepuesto en un último intento defensivo, mientras que Mallea tenía el triple de esos restos, concentrados en los lugares más expuestos a la explosión, como los dedos índice y pulgar de la mano derecha, algo que para un juez fue muestra contundente de que él manipuló el arma.