El supervisor de Flagrancia, Mario Parisí, fue denunciado hace unos días por darle una paliza a su expareja. Pero el escándalo no quedó ahí. Es que también la investigación llevó a enjuiciar a otro funcionario, cercano al sospechoso. Según la denuncia, Juan Pablo Ortega, secretario Relator de la Corte, se contactó con la ex de Parisí para tratar de convencerla y que cambie su declaración, con el fin de tratar de favorecerlo

Por este motivo, a Ortega le imputan el delito de encubrimiento, mientras que, a Parisí, lesiones agravadas por el vínculo en contexto de violencia de género, amenaza agravada por uso de arma y desobediencia a una orden judicial.

El secretario Relator de la Corte se presentó en Tribunales y estuvo cara a cara con el juez de Garantías Matías Parrón, mientras que Parisí participó de la audiencia de manera virtual. Ambos presenciaron la primera audiencia por completo y se abstuvieron de declarar cuando fueron consultados por el juez.

Parisí mediante comunicación virtual.
 

El magistrado consideró que no es necesario dictar la prisión preventiva hasta que haya resolución por lo que resolvió la libertad del acusado. Tanto Parisí como Ortega tienen prohibido acercarse a la denunciante o contactarse con ella directamente o por intermediarios. Además, Parrón estableció, a tono del pedido de la fiscalía, que sean 6 meses de investigación preparatoria penal (la defensa había solicitado 1 año).

Finalmente, hizo lugar a la extracción de muestra de ADN de Parisí para cotejarlo con una remera de la victima, ya que ella dijo que la había escupido en varias oportunidades.

El caso

Los fiscales relataron que en la denuncia, la víctima contó que el funcionario judicial la agredió con golpes en el pecho, en la cara y en las piernas, que la tiró al piso y hasta la escupió en dos ocasiones. Hubo más de 20 lesiones, afirmaron. Según trascendió del entorno de la víctima, el motivo del ataque habrían sido celos por parte de Parisí ante un mensaje que le habría enviado un amigo de la mujer por su cumpleaños.

Luego trascendió que un médico amigo de ambos funcionarios judiciales se acercó hasta la casa de la mujer y le entregó 4.660 dólares y pasajes a Colombia y México. Tras insistir en que recibiera el mandado, le dijo que alguien quería hablar con ella y puso su celular en altavoz.

Así, la víctima identificó la voz de Ortega, dado que explicó en la Justicia que sabe quién es y que trabaja en Tribunales. Además, expuso que le pidió que cambiara su declaración, que dijera que ella empezó la agresión y que reflexionara en cómo le iba a afectar la carrera a Parisí, indicaron las fuentes.

La denunciante no sólo plasmó esa situación, sino que también entregó los dólares y los pasajes en la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) Cavig, cuyo personal entrevistó a la víctima dos veces en su hogar y dispuso custodia policial para su protección.