Un cura de Villa Atuel, Mendoza, terminó detenido luego de que lo sorprendieran dentro de un auto, en un descampado y con una mujer. Ocurrió ayer cerca de las 22, en la ruta 171. Agentes de la Policía se intrigaron al advertir que entre unos árboles de algarrobo, en medio de la oscuridad de una zona baldía, había un auto. Se acercaron a la ventanilla y pidieron hablar con sus ocupantes.

De adentro salió un sujeto que se identificó como Ángelo Pezo Carrillo, un sacerdote de Villa Atuel. "Estoy con una señora que me contiene cuando tengo problemas familiares", habría confesado el hombre. En ese sentido, la pareja habría elegido ese descampado para charlar con más tranquilidad, desafiando el aislamiento preventivo y obligatorio que rige desde el 20 de marzo.

El religioso y la mujer de 39 años fueron trasladados a la Comisaría 64°, donde se los imputó por infringir el artículo 205 del Código Penal, que prevé penas de entre 6 meses y dos años a quienes no respeten las medidas que toma el gobierno para prevenir epidemias.

Por lo demás, la vida de los curas en el sur mendocino es pródiga en anécdotas. El año pasado, en Monte Comán, otro sacerdote quedó aprehendido por llevar una escopeta.