El acusado por el crimen de Micaela García en Gualeguay, Sebastián Wagner, reconoció ante el fiscal haber sido el autor del asesinato de la joven de 21 años, pero además acusó a su jefe de haber sido su cómplice.

 

 

La declaración confirma la hipótesis que había cobrado fuerza en las últimas horas sobre la participación de una segunda persona en el crimen, a raíz de las imágenes que registraron las cámaras de seguridad en las que se podía ver a otro hombre sentado en el asiento del acompañante del Renault 18 que manejaba el principal sospechoso.

 

Wagner se quebró, confesó haber violado a la víctima antes de estrangularla e involucró a Néstor Pavón, el dueño del lavadero donde trabajaba, quien ya se encontraba detenido con prisión preventiva por presunto encubrimiento.