Santiago Darío Molina Juárez, de 20 años, fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional luego de admitir su responsabilidad en un intento de robo ocurrido en una plaza de Chimbas, donde amenazó con un arma de fuego a dos adolescentes.
Apuntó con una pistola a dos adolescentes en Chimbas, no pudo robarles y terminó condenado
El joven, de 20 años, fue detenido tras intentar sustraer celulares en una plaza. Llevaba una pistola Bersa calibre .22. Fue condenado a tres años de prisión condicional.
El hecho ocurrió el 28 de agosto, alrededor de las 12:35, cuando las víctimas se encontraban sentadas en un banco. Según la investigación, Molina Juárez llegó en una motocicleta de 110 cc, descendió con el rostro cubierto por un casco y se acercó portando un arma.
Asalto en Chimbas
El joven habría apuntado a los adolescentes y exigido que le entregaran sus teléfonos celulares. Una de las víctimas intentó darle su teléfono, pero en ese momento se produjo un forcejeo que impidió que el atacante concretara el robo.
La situación fue advertida por un hombre que circulaba en bicicleta. Al observar la pelea y notar que el agresor tenía un arma, intervino para auxiliar a los adolescentes. Arrojó su bicicleta contra el sospechoso, quien intentó escapar, y logró sujetarlo.
A pocos metros se encontraba personal de la Unidad de Apoyo Investigativo, que realizaba tareas de prevención. Los efectivos intervinieron y, luego de ser alertados sobre el arma, realizaron un palpado preventivo de urgencia.
Secuestro de una pistola
Durante el procedimiento encontraron una pistola a la altura de la cintura del detenido. Se trataba de una Bersa calibre .22 largo, con el cargador colocado, aunque estaba vacío y no tenía munición en la recámara.
La investigación quedó en manos del fiscal Francisco Micheltorena y del ayudante fiscal Eduardo García Thomas, quienes encuadraron inicialmente la conducta como robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada, en grado de tentativa. Esto significa que el robo no llegó a concretarse y que no pudo determinarse que el arma estuviera en condiciones de disparar.
Finalmente, en el marco del sistema de Flagrancia, las partes arribaron a un acuerdo de juicio abreviado y Molina Juárez fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional.
Además, deberá cumplir reglas de conducta: no acercarse a las víctimas ni al lugar donde ocurrió el hecho y finalizar sus estudios secundarios.