La situación judicial de Fernando Cerimedo dio un nuevo giro este martes. Bajo un fuerte operativo policial, el consultor político argentino fue sacado durante la madrugada de la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz, y trasladado por vía aérea hasta La Paz para ser alojado en Chonchocoro, un penal de máxima seguridad ubicado en el altiplano boliviano.
Cerimedo fue llevado a una cárcel de máxima seguridad y dejó un llamativo mensaje para el presidente de Bolivia
El consultor argentino fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, donde cumplirá seis meses de prisión preventiva. Antes de partir, dejó un mensaje para Rodrigo Paz.
Cerimedo deberá permanecer allí 180 días en prisión preventiva mientras avanza una investigación por el presunto delito de enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado. La Justicia había ratificado la medida la semana pasada después de rechazar una apelación presentada por su defensa para evitar el traslado.
El movimiento comenzó cerca de las 3.30 de la madrugada, cuando el argentino fue retirado de Palmasola bajo custodia. Posteriormente fue llevado al aeropuerto internacional de Viru Viru y trasladado hasta El Alto antes de completar el recorrido hacia Chonchocoro, situado a unos 35 kilómetros de La Paz.
El mensaje que le dejó al presidente Rodrigo Paz
En medio del operativo, Cerimedo sorprendió al responder qué le diría al presidente boliviano Rodrigo Paz, con quien tuvo vínculos durante la campaña electoral.
“Que me perdone por no haberle hecho caso y meterme con esa loca”, respondió en referencia a su expareja Nadia Beller. También aprovechó el breve contacto con la prensa para pedir perdón a su familia.
La frase vuelve a colocar bajo la lupa la relación que mantuvo el argentino con el mandatario boliviano. Cerimedo participó como asesor durante la campaña presidencial de Paz y existen registros públicos de su presencia junto al mandatario en actividades oficiales, aunque desde el Gobierno buscaron posteriormente tomar distancia.
Paz sostuvo anteriormente que Cerimedo había colaborado por sus contactos y capacidad para construir relaciones internacionales, pero negó que tuviera autorización para representar oficialmente a la Presidencia, al Gobierno o a su familia.
Las dos causas que complican a Cerimedo
El ingreso a Chonchocoro está relacionado específicamente con la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, pero no es el único expediente que enfrenta el consultor argentino en Bolivia.
Cerimedo ya se encontraba detenido preventivamente por otra causa mucho más grave: está investigado por tentativa de feminicidio contra Nadia Beller, su expareja, quien sufrió un ataque armado en Santa Cruz de la Sierra.
Beller fue atacada a balazos cuando se encontraba en las inmediaciones de un hotel. Según los primeros reportes de la investigación, dos hombres vestidos como repartidores se acercaron y dispararon contra ella, para luego escapar en una motocicleta. La mujer señaló posteriormente a Cerimedo como presunto responsable intelectual del ataque, una acusación que forma parte de una causa todavía en investigación.
Por ese expediente, un juez también ordenó 180 días de detención preventiva. En un primer momento se dispuso que permaneciera en Palmasola, donde estaba alojado hasta el operativo de este martes. Cerimedo se declaró inocente ante la Justicia.
Ahora deberá cumplir la segunda orden de prisión preventiva en Chonchocoro, mientras ambas investigaciones continúan su curso.
Su defensa había advertido que corría peligro
Los abogados del argentino intentaron evitar su traslado al altiplano argumentando problemas de salud.
Ernesto Giraldes, uno de sus defensores, había afirmado que el estado de Cerimedo era “crítico” y sostuvo que llevarlo a Chonchocoro podía poner en riesgo su vida. Sin embargo, la Sala Penal Segunda de La Paz rechazó el recurso y ratificó su traslado.
Una vez iniciado el operativo, Giraldes señaló que la defensa controlará que durante su estadía en el penal se respeten sus derechos y garantías fundamentales.
El escenario es así cada vez más complejo para Cerimedo: quien meses atrás se movía cerca del poder político boliviano ahora permanece recluido en una cárcel de máxima seguridad y enfrenta simultáneamente dos investigaciones judiciales, mientras la Justicia intenta determinar su eventual responsabilidad en los hechos que se le atribuyen.