Un joven de 18 años, oriundo de Caucete, fue condenado en San Juan luego de que una investigación judicial lograra determinar que había compartido siete archivos de abuso sexual infantil a través de una cuenta de Google. La Justicia homologó un acuerdo de juicio abreviado y le impuso seis meses de prisión de ejecución condicional, además de reglas de conducta durante dos años.
Condenaron a un joven de 18 años por compartir siete archivos de pornografía infantil y ordenaron destruir su celular
El joven, oriundo de Caucete, fue condenado a seis meses de prisión en suspenso tras un juicio abreviado. La investigación permitió vincularlo con siete archivos de material de abuso sexual infantil compartidos a través de Google.
La investigación, guiada por la fiscal Andrea Insegna y la ayudante fiscal Florencia Buteler, permitió reconstruir la identidad de la persona que estaba detrás de las cuentas utilizadas para almacenar y compartir el material: Juan Carlos Cornejo González. A partir de distintos informes solicitados a empresas y plataformas digitales, los investigadores lograron establecer coincidencias entre un número de teléfono, cuentas de WhatsApp, Mercado Pago, Facebook y Google.
Uno de los elementos centrales fue la identificación del dispositivo utilizado para conectarse a esas cuentas: un teléfono Motorola Moto G54. Los informes obtenidos durante la investigación permitieron establecer coincidencias entre el aparato, el número telefónico y las diferentes cuentas vinculadas al acusado.
Además, un informe remitido por Facebook permitió identificar una dirección IP que coincidía con la utilizada por el joven en el momento en que fueron subidos los archivos investigados. A esto se sumaron los datos aportados por otras plataformas y la documentación oficial que permitió establecer la identidad del usuario.
La investigación también permitió determinar el vínculo familiar entre la titular de la línea telefónica y el acusado. El Registro de las Personas aportó la partida de nacimiento correspondiente, donde consta que la mujer era la madre del joven.
Durante el proceso se incorporaron además un informe social y un examen mental, realizados en marzo de 2026. Según se expuso durante la audiencia, el examen concluyó que el acusado comprendía la criminalidad de sus actos.
El procedimiento incluyó un allanamiento realizado en mayo, durante el cual se secuestraron distintos dispositivos electrónicos. El joven no registraba antecedentes penales ni pedidos de captura.
La condena y el destino del celular
El caso fue encuadrado en el artículo 128 del Código Penal, referido a la representación de menores de 18 años en actividades sexuales explícitas, con la agravante contemplada por la edad de las víctimas. El joven fue considerado autor del delito.
Finalmente, las partes acordaron una pena de seis meses de prisión de ejecución condicional, teniendo en cuenta la escala penal, la edad del acusado, sus condiciones personales y su decisión de someterse voluntariamente al juicio abreviado.
Además de la pena, el juez Mariano Carrera estableció dos años de reglas de conducta.
Pero una de las medidas más particulares de la sentencia estuvo relacionada con el dispositivo utilizado. La Fiscalía solicitó el decomiso y destrucción del teléfono Motorola Moto G54 que había sido secuestrado durante el allanamiento.
Durante la audiencia se explicó que el aparato no podía simplemente ser entregado nuevamente ni sometido a una eventual "sanitización", por lo que se dispuso su destrucción una vez que la sentencia quedara firme. El resto de los dispositivos electrónicos secuestrados serán devueltos al acusado, también una vez firme la resolución.
De esta manera, el joven caucetero recibió una condena de seis meses de prisión en suspenso por el delito vinculado al almacenamiento y difusión de material de abuso sexual infantil, mientras que el celular señalado como utilizado para la actividad investigada tendrá como destino final su destrucción por orden judicial.