Lo que comenzó como un descuido terminó en una tragedia que enluta a una familia de la localidad cordobesa de Tanti, donde hay conmoción.
Conmoción en Córdoba por el robo y asesinato de una oveja mascota
La pequeña oveja de apenas cuatro meses fue sustraída de la vía pública por un hombre en moto. El sospechoso cuenta con antecedentes y permanece prófugo.
Bujía, una ovejita de cuatro meses que se había convertido en la mascota del hogar, fue robada y posteriormente encontrada muerta en la vivienda de un vecino.
Un robo captado por las cámaras
El hecho se desencadenó cuando Bujía salió de su casa siguiendo al perro de la familia y se perdió. Gracias al relevamiento de cámaras de seguridad, los dueños lograron reconstruir el momento del robo: un hombre de aproximadamente 50 años, que se trasladaba en una motocicleta Honda Tornado roja y blanca, la levantó de la calle y se la llevó.
Sonia, la dueña del animal, describió el profundo vínculo que los unía: “Bujía era para nosotros más que una ovejita. Cuando abríamos la puerta a la mañana, ella estaba esperando su comida. Era la que nos daba alegría cuando llegábamos”.
Demoras judiciales y un final atroz
A pesar de las denuncias y la información aportada por la familia, el proceso judicial sufrió retrasos que resultaron fatales. Según relató Sonia, la orden de allanamiento recién fue emitida a las 22:00 horas y sin autorización para realizar un procedimiento nocturno, lo que postergó el ingreso a la vivienda señalada.
Mientras tanto, el sufrimiento del animal era evidente. “Los vecinos que viven atrás de la casa la escucharon gritar todo el día”, lamentó la dueña. Cuando finalmente la policía ingresó al domicilio, solo encontraron los restos de Bujía.
El autor, prófugo
El principal sospechoso del hecho se encuentra actualmente prófugo. Fuentes de la investigación indicaron que el hombre posee antecedentes penales. “Tuvimos la mala suerte de que la encontrara la única persona de acá, de Tanti, capaz de hacer algo así”, expresó Sonia con dolor.
Para la familia, no se trató de un robo por necesidad alimentaria, sino de un acto de crueldad deliberada. “Lo que más duele es el daño que hizo... fue puro daño. Saber todo lo que sufrió”, concluyó la mujer.