A medida que transcurren las horas, la incertidumbre y el reclamo de justicia crecen con fuerza en la provincia de Córdoba. La Policía provincial intensifica los operativos de búsqueda para dar con Pablo Ezequiel Gómez (37), acusado de cometer el aberrante femicidio de su pareja, Camila Abigail Iglesias (24), cuyos restos fueron encontrados días atrás ocultos dentro de una heladera en la localidad de Cruz del Eje.
Córdoba: aún no hay rastros del acusado de matar a su pareja y esconderla en una heladera
A más de dos semanas de la desaparición de Camila Iglesias, las fuerzas de seguridad despliegan rastrillajes terrestres en zonas rurales de Córdoba.
Pese a los constantes rastrillajes desplegados por las fuerzas de seguridad en zonas rurales y de vegetación tupida al noroeste cordobés, el sospechoso aún permanece prófugo y no hay novedades sobre su paradero.
Operativos en áreas complejas y alerta interprovincial
Los investigadores concentran las tareas de búsqueda en un extenso cordón rural y de difícil acceso que rodea a la ciudad de Cruz del Eje, donde presumen que Gómez podría estar escondido para eludir a la Justicia.
A su vez, la Unidad Fiscal de Cruz del Eje, a cargo de la investigación, dispuso un alerta de captura interprovincial con especial foco en La Rioja. Se sabe que el imputado trabajó durante un tiempo en esa provincia vecina, por lo que las autoridades no descartan que haya cruzado el límite provincial apoyado por contactos o recursos propios.
La nota que la Policía descarta
Aunque inicialmente trascendió que Gómez dejó un escrito a sus allegados donde afirmaba que "se había mandado una cagada" y insinuaba intenciones de quitarse la vida para no ir preso, la hipótesis del suicidio perdió peso con el correr de las horas.
Para los peritos e investigadores, el acusado de 37 años —quien ya registraba antecedentes y detenciones previas por violencia de género en 2018 y 2025— está con vida y ejecuta un plan de fuga meditado para evitar regresar a un establecimiento penal.
Un crimen que conmociona al país
Camila Iglesias había sido vista por última vez el pasado 2 de octubre. Tras días de silencio y sospechosos mensajes que el propio femicida envió a la familia de la joven para simular una discusión de pareja, la Justicia ordenó el allanamiento en la vivienda del barrio Los Altos.
Allí, la Policía halló el cuerpo de la víctima envuelto en bolsas de plástico y cubierto con cal hidratada dentro de una heladera. Mientras la familia exige celeridad, las fuerzas policiales continúan tras los pasos del principal sospechoso.