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UFI ESTAFAS

De playero a asesor comercial de una estación de servicio, quedó preso por una estafa de casi 200 millones de pesos

El asesor comercial de la empresa fue imputado por una presunta estafa que habría generado un perjuicio cercano a los $200 millones.

Por Redacción Diario de Cuyo 24 de abril de 2026 - 16:24

Lo que comenzó como una tarea rutinaria de cobrador y asesor comercial en una reconocida estación de servicio terminó con una grave acusación judicial: Ángel Emanuel Acosta quedó preso este viernes, investigado como presunto autor de una millonaria estafa que habría provocado pérdidas cercanas a los 200 millones de pesos.

El fraude en la empresa

Acosta, vinculado comercialmente a AXIÓN y detenido días atrás tras un allanamiento en Santa Lucía, fue imputado por una presunta maniobra fraudulenta que tuvo como principales damnificados a la firma MAXFA S.A., representante de la estación AXION Energy en 9 de Julio, además de dos empresas de transporte y otros dos denunciantes particulares

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Iragorre, Vera y Gallastegui.

Tras casi dos horas de audiencia de formalización, la jueza Verónica Chicón resolvió dictarle tres meses de prisión preventiva, además de ordenar la inhibición de sus bienes mientras avanza la investigación penal.

La causa es impulsada por el fiscal Eduardo Gallastegui, de la UFI Delitos Informáticos y Estafas. En tanto, la defensa del imputado estuvo a cargo de los abogados Claudio Vera y Alejandra Iragorre.

Según la investigación, Acosta se desempeñaba como cobrador y asesor comercial de la estación de servicio, una función que le permitía manejar importantes sumas de dinero provenientes de la recaudación diaria. Esa posición de confianza habría sido clave para concretar las maniobras irregulares que, según la Fiscalía, se habrían extendido desde julio de 2025 hasta marzo de 2026.

La sospecha judicial apunta a que Acosta retiraba el dinero en efectivo de las ventas para depositarlo en las cuentas de la empresa, pero no entregaba la totalidad de lo recaudado. Para evitar que el faltante fuera detectado de inmediato, utilizaba el dinero de las ventas del día siguiente para cubrir depósitos pendientes del día anterior.

De esta manera, presentaba comprobantes de depósito y registros contables que no coincidían con la realidad bancaria de la firma, engañando presuntamente a los propietarios de la empresa y manteniendo el fraude durante varios meses.

El caso salió a la luz cuando uno de los empresarios del transporte recibió una notificación por una deuda millonaria que, según sostuvo, ya había sido pagada. Esa situación encendió las alarmas y derivó en una auditoría interna que detectó inconsistencias en los pagos, cheques no rendidos y un esquema de pagos cruzados que generó un fuerte desorden financiero.

Con las primeras pruebas reunidas, el Ministerio Público Fiscal estimó inicialmente el perjuicio económico en unos 200 millones de pesos, aunque no descartan que el monto pueda ser aún mayor a medida que se profundicen las pericias contables sobre meses anteriores.

Ahora, con Acosta detenido e imputado formalmente, la investigación buscará determinar el alcance total de la maniobra y si hubo otras personas involucradas en el esquema fraudulento.

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