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INVESTIGACIÓN

Detuvieron a un empleado de estación de servicio acusado de una millonaria estafa en San Juan

Se desempeñaba como cobrador y asesor comercial de la estación de servició y está sospechado de desviar cerca de 200 millones de pesos.

Por Redacción Diario de Cuyo 24 de abril de 2026 - 08:12

Un joven fue detenido este jueves en Santa Lucía, acusado de protagonizar una millonaria estafa que habría afectado tanto a una empresa de combustibles como a varias firmas de transporte en San Juan. El operativo se realizó en un domicilio de Villa Don Arturo y estuvo a cargo de personal de la brigada de apoyo de la UFI Delitos Informáticos y Estafas.

El detenido fue identificado como Ángel Emanuel Acosta, quien se desempeñaba como encargado y cobrador de una estación de servicio AXION ENERGY ubicada en el departamento 9 de Julio, perteneciente a la firma MAXFA S.A. Actualmente permanece alojado en la Comisaría 5ta, mientras avanza la investigación judicial que encabeza el fiscal Eduardo Gallastegui y que tiene como jueza de garantías a Gloria Chicón.

De acuerdo a fuentes del caso, las maniobras irregulares habrían comenzado en septiembre de 2025, cuando Acosta, tras iniciar como playero, fue ascendiendo dentro de la empresa hasta quedar a cargo de la cartera de grandes clientes. En ese rol, se encargaba de cobrar pagos por suministro de combustible.

La causa salió a la luz a partir del reclamo de una abultada deuda a un cliente, quien aseguró haber abonado la totalidad de los montos y presentó comprobantes que respaldaban sus dichos. Uno de los casos más relevantes es el de un empresario del rubro transporte, quien denunció un perjuicio superior a los 85 millones de pesos.

A partir de allí, la empresa inició una auditoría interna que detectó importantes inconsistencias contables. Según la denuncia, el acusado habría cobrado el combustible a precios inferiores a los oficiales y no habría rendido esos ingresos. Además, sospechan que implementaba un sistema de “pagos cruzados”, utilizando dinero de un cliente para cubrir deudas de otro, lo que generó un desorden financiero generalizado.

Con el avance de la investigación, el perjuicio económico estimado creció significativamente: en un primer momento se hablaba de más de 70 millones de pesos, pero actualmente las cifras rondan los 200 millones, sin descartar que el monto continúe en aumento.

Fuentes cercanas a la investigación indicaron que el propio Acosta habría reconocido parcialmente las maniobras ante sus superiores, argumentando que ofrecía precios más bajos para incrementar las ventas. Sin embargo, tras presentar su renuncia a mediados de marzo, dejó de tener contacto con la empresa, lo que aceleró la detección del faltante de dinero, cheques no rendidos y documentación irregular.

La denuncia penal derivó en el allanamiento y su posterior detención, mientras la Justicia continúa reuniendo pruebas para determinar el alcance total del presunto fraude.

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