La rápida intervención de una vecina y el monitoreo de las cámaras del CISEM permitieron detener a dos jóvenes acusados de robar una recuperadora en Chimbas. Uno de ellos, además, ingresó sin autorización al fondo de una vivienda para esconder parte del botín. Este viernes, ambos fueron condenados en un juicio abreviado.
Dos jóvenes cayeron tras desvalijar una recuperadora en Chimbas: fueron condenados y pagarán con cárcel efectiva
Ambos acusados recibieron ocho meses de prisión efectiva, pero a uno de ellos le unificaron la pena con una condena anterior y deberá pasar tres años preso.
Como resultado del acuerdo, Ezequiel José Ruz y Luciano Rubén Quiroga fueron condenados a ocho meses de prisión efectiva. En el caso de Ruz, esa pena se unificó con una condena anterior, por lo que deberá cumplir tres años de prisión efectiva.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal coordinadora Virginia Branca, el fiscal Cristian Gerarduzzi y el ayudante fiscal Marcelo Bustos Meglioli. Posteriormente, el fiscal Fernando Bonomo representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio abreviado.
El hecho ocurrió el 22 de julio, cerca de las 16.15, en una recuperadora ubicada en la esquina de calle Centenario y Maradona. Una vecina observó que tres jóvenes sacaban herramientas y otros objetos de un predio cerrado y los trasladaban hacia un descampado. De inmediato llamó al 911, mientras las cámaras del CISEM seguían los movimientos de los sospechosos.
Cuando la Policía llegó al lugar encontró en el descampado a Ezequiel José Ruz, de 26 años, quien intentó deshacerse de un objeto. A pocos metros los efectivos hallaron una morsa de gran tamaño, que luego fue reconocida por el propietario como parte de los elementos robados.
En paralelo, otros policías siguieron a Luciano Rubén Quiroga, de 22 años, quien ingresó al estacionamiento y al fondo de una vivienda del barrio Florentino Ameghino. Allí escondía una puerta reja, un esmeril, un taladro, brocas, pistolas para pintar y otras herramientas. El dueño de la casa aseguró que no conocía al joven ni autorizó su ingreso, por lo que también denunció la violación de domicilio. Un tercer sospechoso logró escapar.
Más tarde, el propietario de la recuperadora reconoció todos los elementos recuperados y constató que los ladrones habían escalado los muros del predio, roto candados y sustraído las herramientas.