INSEGURIDAD

El boquete en la pared del club Árbol Verde que funcionaba como escondite para ladrones

Un boquete oculto en un inmueble ubicado junto a la cancha del club Árbol Verde quedó bajo la lupa de la Justicia tras un robo piraña contra un DiDi Moto.

Por Redacción Diario de Cuyo 7 de noviembre de 2026 - 18:47

Un boquete en una pared, a metros de la cancha del club Árbol Verde, se convirtió en una de las pistas centrales de una investigación por robos en Capital. El agujero fue descubierto durante un allanamiento realizado en un inmueble cercano al lugar donde tres hombres habrían atacado a un chofer de DiDi Moto para robarle sus pertenencias.

Pero el hallazgo no terminó ahí: los investigadores encontraron documentación del damnificado, otros documentos de identidad y fundas de teléfonos celulares.

La propiedad, ubicada junto a la cancha del club sanjuanino, habría funcionado como un escondite para los delincuentes después de cometer los ataques. La sospecha tomó fuerza cuando los efectivos documentaron el boquete mediante fotografías y encontraron elementos que podrían estar relacionados con otros hechos delictivos.

El boquete y los elementos que quedaron bajo sospecha

El procedimiento se realizó en el marco de la investigación por un robo ocurrido el 18 de octubre, alrededor de las 23.30. Esa noche, un chofer de DiDi Moto, de apellido Adarmes, recibió una solicitud de viaje y se dirigió hasta la intersección de Arnobio Sánchez y Correa.

Cuando llegó, un joven, Kevin Miguel Narváez, habría comenzado a sujetarlo de los brazos y forcejear con él para quitarle sus pertenencias. En medio del ataque aparecieron otros dos hombres, identificados como los hermanos Flores. Entre los elementos sustraídos había un teléfono celular y una riñonera con documentación personal.

Después de concretar el robo, los agresores escaparon en dirección al club Árbol Verde. Esa huida llevó a los investigadores a profundizar las averiguaciones en las inmediaciones de la cancha.

La caja de medicamentos que terminaría delatando a los delincuentes.

La Fiscalía reunió el registro de la solicitud del viaje, la verificación del PIN utilizado en la aplicación y el testimonio de una testigo con identidad reservada, que describió el enfrentamiento y la llegada de los otros dos sospechosos. También se realizaron encuestas vecinales, en las que surgieron referencias al temor de los habitantes por la presencia de delincuentes conocidos en la zona.

Con esos elementos se avanzó sobre el inmueble y la detención de los tres sospechosos. Allí, además del boquete, encontraron el documento de identidad de la víctima, otros DNI, fundas de celulares y una caja de medicación que sería clave. Para los investigadores, el material secuestrado podría abrir nuevas líneas de investigación y permitir esclarecer otros robos.

El boquete era colindante con la casa de los Flores y Narváez.

Un sobrino y un tío con domiciliaria volvieron a ser condenados

La investigación también dejó al descubierto una particularidad: dos de los involucrados ya cumplían penas de prisión efectiva en sus domicilios por padecer hemofilia, una enfermedad en la sangre. La caja de medicamentos encontrada en el interior del boquete es para tratar ese diagnóstico.

José Hernán Flores, uno de los hermanos, tenía una condena de ocho años y 11 meses, mientras que Kevin Miguel Narváez cumplía una pena de tres años y tres meses, dictada en el marco del sistema de Flagrancia.

Sin embargo, ambos volvieron a quedar involucrados en una causa penal. Tras la investigación de la UFI Delitos contra la Propiedad, aceptaron un acuerdo de juicio abreviado, asistidos por los abogados Martín Torcivia y Jorge Olivera Leglue, y acordaron una nueva pena de siete meses de prisión efectiva, también bajo modalidad domiciliaria.

En el interior del boquete encontraron otros DNI que podrían ser de otras víctimas de robos pirañas.

La condena fue unificada: Flores pasó a tener una pena total de nueve años y seis meses, mientras que Narváez deberá cumplir tres años y 10 meses.

Uno de los datos que llamó la atención de la Fiscalía surgió del monitoreo electrónico de Flores. El informe del CISEM detectó que había registrado 50 salidas de su vivienda, con permanencias fuera del domicilio de aproximadamente cinco minutos antes de regresar. Para los investigadores, esos movimientos podrían coincidir con salidas breves para cometer delitos y volver rápidamente a la casa.

Ante esa situación, el fiscal Cristian Catalano solicitó que el Juzgado de Ejecución Penal revise las condiciones de ambas prisiones domiciliarias. También pidió intensificar las rondas policiales en la vivienda, ya que Narváez todavía no tenía colocada una tobillera electrónica.

Elías Lionel, José Hernán Flores y Kevin Miguel Narváez.

El tercer acusado quedó investigado

El tercer involucrado es Elías Lionel Flores, hermano de José Hernán y tío de Kevin. A diferencia de los otros dos, tiene una condena por estafa de cumplimiento condicional, aunque la Fiscalía sostuvo que no había cumplido las reglas de conducta que le impusieron.

Por pedido del fiscal Catalano, quedó imputado por robo simple y recibió un mes de prisión efectiva, mientras continúa la investigación penal preparatoria por un plazo de cuatro meses. La audiencia fue presidida por el juez de Garantías Gerardo Fernández Caussi.

El boquete descubierto junto a la cancha de Árbol Verde y los elementos secuestrados podrían tener ahora un peso mayor que el de una simple pista dentro de esta causa: los investigadores buscan determinar si ese lugar también fue utilizado para ocultar objetos robados en otros episodios y si los involucrados pueden quedar vinculados a nuevas imputaciones.

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