Meses después de protagonizar una de las escenas más insólitas que se recuerden en los Tribunales sanjuaninos, Emanuel Román Núñez Romero, integrante de la banda de los falsos policías que asaltó una vivienda en Rivadavia y luego se atrincheró en Capital, fue condenado mediante juicio abreviado a seis años y ocho meses de prisión efectiva por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego, en poblado y en banda. Además, la Justicia lo declaró reincidente.
Falsos policías atrincherados: condenaron al "bocón" que los incriminó a todos y recibió casi siete años de cárcel
El integrante de la banda de falsos policías que sorprendió a todos al admitir la autoría del asalto, fue condenado a 6 años y 8 meses de prisión efectiva.
Núñez Romero no era un acusado más dentro del expediente. Su nombre quedó grabado en la memoria de quienes siguieron la causa luego de que, durante una audiencia judicial, decidiera tomar la palabra y realizara una confesión espontánea que provocó estupor entre abogados, fiscales y el propio juez.
Aquella declaración desató un verdadero escándalo en Tribunales. Contrariando la estrategia de defensa acordada con su abogado, Nicolás Gómez Camossi, Núñez admitió la participación del grupo en el hecho y aseguró que habían ingresado a la vivienda para recuperar bienes que consideraban propios.
La inesperada confesión dejó sin margen de maniobra a su defensa. Mientras algunos abogados intentaban frenarlo con gestos desde sus asientos, Gómez Camossi terminó renunciando públicamente a la representación del acusado al considerar que había destruido por completo la teoría del caso que venían sosteniendo. Sin embargo, estuvo presente en el juicio abreviado de este jueves, junto con su socio Rodolfo Pardo Conte.
Las declaraciones también generaron repercusiones porque expusieron una versión completamente distinta a la planteada hasta ese momento por los imputados, transformando una audiencia ordinaria en una jornada cargada de tensión y cruces.
El hecho
La causa tuvo origen en un violento asalto ocurrido en una vivienda de Rivadavia. Los delincuentes se hicieron pasar por policías para ingresar al domicilio y sustrajeron dinero en efectivo, teléfonos celulares, plantas de marihuana y otros elementos. Tras el golpe, parte de la banda se refugió en una vivienda del Barrio Manantial, en Capital, donde terminó rodeada por efectivos policiales.
Durante los allanamientos, los investigadores secuestraron dinero en efectivo, plantas y cogollos de marihuana, chalecos tácticos, esposas, correajes, elementos utilizados para aparentar ser personal policial y diversos objetos vinculados al robo.
La investigación estuvo encabezada por el fiscal Miguel Ángel Gay junto a los ayudantes fiscales José Salinas y Nicolás Zapata. En el expediente, los acusados enfrentaron imputaciones por robo agravado por el uso de arma de fuego, en poblado y en banda, además de otros delitos relacionados con la utilización de indumentaria y elementos que simulaban pertenecer a fuerzas de seguridad.