Una mujer murió este domingo después de agonizar durante varias horas como consecuencia de las graves heridas que sufrió al ser atropellada por una camioneta en Rawson. La víctima, Estela Gladys Carrizo, se encontraba en una esquina junto a otro hombre cuando fueron embestidos por una Volkswagen Amarok cuyo conductor, según el alcotest realizado tras el siniestro, circulaba con 1,37 gramos de alcohol por litro de sangre.
La atropelló un conductor alcoholizado mientras esperaba el colectivo y murió tras agonizar 36 horas
Estela Gladys Carrizo tenía 69 años y había sido embestida en Rawson. El automovilista tenía 1,37 gramos de alcohol por litro de sangre.
Conductor alcoholizado y tragedia en Rawson
El hecho ocurrió el sábado 22 de agosto, alrededor de las 18:30, en la intersección de las calles José María Paz y Rivadavia, en Villa San Damián.
De acuerdo con la información de la UFI Delitos Especiales, la camioneta gris era conducida por Germán Maza, de 36 años, quien circulaba por calle José María Paz de Oeste a Este. Al llegar a la intersección con Rivadavia, perdió el control del vehículo y comenzó a derrapar hacia la banquina.
En esa trayectoria, la Amarok atropelló a Carrizo y a Víctor Andrés Alaniz, quienes se encontraban en la esquina. Tras embestirlos, la camioneta continuó su recorrido, subió a la vereda de calle Rivadavia y finalmente chocó contra un árbol.
Carrizo sufrió heridas de extrema gravedad y permaneció internada desde el momento del accidente. Sin embargo, falleció este lunes 24 de agosto, transformando el caso, que inicialmente era investigado como un siniestro vial con presuntas lesiones graves, en una investigación por una muerte.
Alaniz también resultó herido en el impacto.
En el lugar, los investigadores realizaron las pericias y medidas habituales para determinar cómo ocurrió el siniestro. Entre ellas, se practicó un alcotest, una prueba que permite medir la presencia de alcohol en el organismo. El resultado arrojó 1,37 gramos por litro de sangre para el conductor.
Posteriormente, Maza fue trasladado al laboratorio para realizarle el dosaje de alcohol, un estudio que permite determinar con mayor precisión la concentración de alcohol en sangre y que puede ser incorporado como prueba en la investigación judicial.
La causa es investigada por la UFI Delitos Especiales, bajo la intervención del fiscal Francisco Nicolía y la ayudante fiscal Gemma Cabrera. Con la muerte de Carrizo, los investigadores deberán determinar ahora las responsabilidades penales que podrían corresponderle al conductor.