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Medalla Milagrosa

Ladrones se llevaron hasta el cáliz sagrado de una parroquia

De acuerdo con la información policial, fueron detenidos dos presuntos ladrones, conocidos como “Cebolla”, de 39 años, y “Carlitos”, de 27.

Por Redacción Diario de Cuyo 23 de septiembre de 2026 - 10:16

La comunidad de la parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, ubicada en Formosa 62, Tucumán, atraviesa horas de preocupación luego de sufrir dos robos consecutivos entre el domingo y el lunes. Los ladrones se llevaron equipos de audio, ventiladores y elementos litúrgicos de la sacristía, entre ellos cálices y copones.

Los hechos afectaron directamente el funcionamiento del templo y dejaron a la comunidad sin recursos esenciales para celebrar las misas y desarrollar sus actividades habituales.

El primer episodio ocurrió durante la madrugada del domingo. Según relató el párroco Carmelo D’Elía Tirone, un grupo de personas ingresó al edificio y robó el equipo de audio que se utilizaba durante las celebraciones religiosas. Se llevaron la potencia, parlantes, cables, un micrófono y ventiladores.

Menos de 24 horas después, el lunes alrededor de las 18, se produjo un segundo asalto. En esa oportunidad, los delincuentes forzaron los accesos a la sacristía y se apoderaron de objetos destinados al culto, como cálices, copones y bandejas utilizadas durante la misa.

Los ladrones también habrían intentado violentar las puertas de la iglesia para ingresar al sector principal y continuar con el saqueo. Sin embargo, la llegada del sacerdote al lugar habría frustrado esa intención y provocó la huida de los sospechosos.

Dos presuntos ladrones detenidos

Tras las denuncias, efectivos de la Comisaría Seccional 11 aprehendieron a dos hombres que quedaron vinculados a la investigación. De acuerdo con la información policial, se trata de dos sospechosos conocidos como “Cebolla”, de 39 años, y “Carlitos”, de 27.

La Unidad Fiscal interviniente convalidó las aprehensiones y ordenó el relevamiento de cámaras de seguridad, la toma de testimonios y otras medidas para esclarecer lo ocurrido y determinar si los detenidos participaron en ambos robos.

Los dos ataques en menos de un día generaron alarma entre los vecinos y los fieles de la parroquia. Además de las pérdidas materiales, expresaron preocupación por la seguridad del sacerdote, quien reside en el mismo edificio.

El padre Carmelo lamentó el impacto de los robos y sostuvo que la comunidad se encuentra golpeada por la situación. “La comunidad está muy golpeada. Son momentos duros y de crisis. Estamos en estado de shock. Lógicamente, hemos radicado la denuncia en la comisaría y estamos en manos de la institución policial”, señaló.

A pesar de lo ocurrido, el párroco buscó llevar un mensaje de serenidad a los fieles. “Vamos a salir adelante. Somos hombres de fe. Como decía el papa Francisco, no nos dejemos robar la esperanza, aun cuando tenemos la vida y la fe amenazada”, expresó.

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