La causa por la muerte de Cristian Andrés Castro, de 32 años, llegó a su fin con un cambio clave en la acusación. Mario Josué Ríos, alias "El Judas", fue condenado mediante un juicio abreviado por homicidio preterintencional, una figura más leve que el homicidio simple, y deberá cumplir cuatro años de prisión efectiva tras unificar esta pena con otra condena previa.
Mató mientras huía de la Policía: le bajaron la calificación legal al "Judas" y lo condenaron a cuatro años de cárcel
Mario Josué Ríos, conocido como "El Judas", fue condenado por la muerte de Cristian Castro. La Justicia cambió la acusación a homicidio preterintencional y, al unificar la pena con otra condena, deberá cumplir cuatro años de prisión efectiva.
El cambio de calificación fue determinante. Para la Justicia, Ríos tuvo intención de agredir, pero no de matar. Sin embargo, el piedrazo que lanzó terminó provocando lesiones que causaron la muerte de Castro. Por ese motivo recibió la pena máxima prevista para este delito: tres años de prisión, que luego se unificaron con una sentencia anterior, fijando un total de cuatro años.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 18 de abril en el barrio Alameda, en Rawson. Según la investigación, Ríos escapaba de la Policía e ingresó a una vivienda donde estaban Castro, su hermano y la pareja de la víctima. Cuando intentaron sacarlo de la casa, se produjo un forcejeo y el ahora condenado tomó una piedra y la arrojó contra Castro, impactándolo en la frente.
Aunque en un primer momento la víctima dijo sentirse mal, no recibió atención médica inmediata. Con el paso de las horas su estado empeoró y el 20 de abril fue internado en el Hospital Rawson, donde los médicos detectaron una lesión en el cráneo y un derrame cerebral. Permaneció varios días en terapia intensiva y falleció el 27 de abril.
Según indicaron fuentes judiciales, el dato por el que las partes llegaron a un acuerdo de juicio abreviado y tampoco hubo oposición de la querella es que la autopsia fue una prueba poco conclusiva con respecto a la causa de muerte, si bien determinaba la importancia de la lesión, también refería a que el paciente se contagió una meningitis bacteriana. Este contrapunto, en juicio, podía derivar a una condena menor por un delito menos gravoso, por ejemplo, lesiones culposas
Con ese informe, la investigación avanzó por homicidio preterintencional. Finalmente, las partes, el fiscal Francisco Pizarro y el ayudante fiscal Maximiliano Gerarduzzi y la defensora oficial Cecilia Mut, acordaron encuadrar el hecho como homicidio preterintencional, al considerar que Ríos quiso causar un daño, pero no matar a la víctima.
El acuerdo no obtuvo la oposición de la querella, representada por los abogados Nicolás Camozzi y Cecilia Bianchi.
Así quedó cerrada una causa que comenzó con una persecución policial y terminó con la muerte de un hombre dentro de su propia vivienda.