ver más
mato

Mató a su expareja y en la investigación descubrieron que era abusador de menores

Se trata de Maximiliano Braudaco, preso por matar a puñaladas a su expareja Rocío Gómez. Además de estar juntos, femicida y víctima eran primos y tenían una hija.

Por Redacción Diario de Cuyo 7 de octubre de 2026 - 16:57

La investigación por el caso de Maximiliano Braudaco, preso en la provincia de Córdoba por asesinar a puñaladas a Rocío Belén Gómez, su ex pareja, descubrió un dato que estremece y que derivó en otra causa penal en su contra: según la Justicia, el hombre habría abusado de dos menores de su círculo cercano en varias oportunidades.

Para preservar la identidad de las víctimas, no se dieron a conocer datos filiatorios, de edad ni sobre la cercanía del vínculo con el agresor. Lo único que trascendió, de acuerdo con el diario La Voz, es que las víctimas son del entorno de Braudaco.

El caso quedó bajo la órbita de la Fiscalía del Segundo Turno de Cosquín, a cargo de Silvana Pen, la misma funcionaria que lleva adelante la causa por el femicidio. La fiscal sumó a la acusación el delito de abuso sexual reiterado agravado por el vínculo.

La imputación por los abusos se suma así al homicidio agravado por violencia de género que ya pesaba sobre Baudraco, y amplía el cuadro de denuncias que lo involucran con hechos de violencia dentro de su propio círculo familiar.

Gómez, de 25 años, fue asesinada a puñaladas el 20 de julio pasado, en la localidad cordobesa de Santa María de Punilla. Según medios locales, Gómez y Braudaco, quienes tenían una hija en común, se habían reunido para ver el partido entre Argentina y España por la final del Mundial de fútbol.

Horas más tarde, discutieron y el conflicto derivó en el ataque fatal. De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, las tres hijas de Rocío, de 9, 6 y 2 años, estaban presentes en el domicilio al momento del crimen. Las dos mayores intentaron frenar al agresor, pero no lo lograron.

La madre de Rocío, que también residía en la vivienda, escapó por una ventana para pedir ayuda. Cuando regresó encontró a su hija tendida en la vereda, sin signos vitales y con múltiples heridas de arma blanca.

De acuerdo con el informe preliminar difundido por el Ministerio Público Fiscal, la causa de muerte fue “shock hipovolémico provocado por múltiples heridas punzantes”. El documento también precisó que cinco de las lesiones comprometieron órganos vitales y que la más grave perforó un pulmón y seccionó la aorta.

Tras el femicidio, Braudaco huyó. Un vecino relató que minutos después del hecho se cruzó con el hombre y le preguntó: “¿Por qué tenés sangre en la mano?”. El atacante respondió: “Apuñalé a Rocío”. Minutos después, la Policía de Córdoba montó un operativo cerrojo y lo detuvo a pocas cuadras del lugar.

La investigación reveló que Braudaco había sido condenado en 2025 por la Cámara en lo Criminal y Correccional de Cruz del Eje a dos años y seis meses de prisión condicional por coacción y daño calificado.

Como contó este medio, entre las restricciones figuraban abstenerse de consumir estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas, cumplir tareas no remuneradas en una institución de beneficencia durante cuatro horas semanales por un año, finalizar estudios básicos, mantener una restricción recíproca entre el acusado y la víctima, y realizar tratamiento psicoterapéutico por violencia familiar y adicciones.

Sin embargo, en diálogo con medios locales, Patricia Corbalán, directora del Patronato del Liberado del Ministerio de Justicia y Trabajo provincial, confirmó que Braudaco incumplió todas las medidas, incluida la de presentarse ante el Patronato, por lo que fue notificado. “Cuando no se presentan, nosotros informamos al tribunal competente, al juzgado, a la Cámara, a la autoridad judicial que corresponde”, señaló.

La funcionaria precisó que dieron aviso de los incumplimientos al Juzgado de Ejecución 1 de la ciudad de Córdoba, aunque desconoce si en aquella ocasión se adoptó alguna medida.

Temas
Seguí leyendo