La Justicia condenó mediante un juicio abreviado a Franco Santiago Navarro a un año de prisión de cumplimiento condicional por ingresar ilegalmente a la vivienda de su expareja en Pocito, agredirla físicamente, herirla con un elemento punzante y desobedecer una orden judicial que le prohibía cualquier tipo de contacto o acto perturbador hacia la mujer y sus hijos.
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Recibió una condena de un año de prisión condicional tras admitir que ingresó a la casa de su expareja, la golpeó y la hirió con un elemento punzante, pese a tener una prohibición de acercamiento vigente.
El acuerdo fue impulsado por el fiscal Fernando Bonomo, en una causa por lesiones leves agravadas por el vínculo, violación de domicilio y desobediencia a una orden judicial, delitos cometidos en concurso real.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 22 de julio de 2026, cerca de la 1. Según la investigación, Navarro ingresó a la propiedad saltando la pared del fondo, pese a que desde septiembre de 2025 pesaba sobre él una prohibición judicial dictada en el marco de una suspensión de juicio a prueba.
La víctima se encontraba en la cocina junto a su hijo menor cuando fue sorprendida por detrás. El agresor le dio un golpe de puño en la cabeza y el rostro, provocándole una breve pérdida de conocimiento. Luego la hirió en el pecho con un elemento punzante. Personal médico del servicio de emergencias 107 determinó que la lesión sobre la mama izquierda era superficial.
Cuando recuperó el conocimiento, la mujer vio que el atacante escapaba por el mismo lugar por el que había ingresado. Inmediatamente pidió ayuda a sus familiares, quienes alertaron al 911.
Al llegar, los policías encontraron a la víctima conteniendo la hemorragia con una toalla. Con la descripción aportada por los testigos, los efectivos iniciaron un operativo y lograron detener a Navarro unos 40 minutos después, en inmediaciones de las calles Independencia y Jocolí Uno. Al momento de su aprehensión presentaba dos heridas que, según las primeras constataciones, serían autoinfligidas.
La mujer fue trasladada a la UFI CAVIG, donde radicó la denuncia y fue sometida al examen médico legal, que confirmó las lesiones sufridas. Con las pruebas reunidas, el acusado reconoció su responsabilidad y aceptó la condena de un año de prisión condicional.