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Quién era la docente cordobesa que murió tras sufrir quemaduras luego de que explotara su celular en el auto

La docente tenía 47 años y una larga trayectoria en el ámbito educativo. La comunidad universitaria la despidió con dolor.

Por Redacción Diario de Cuyo 18 de junio de 2026 - 17:32

Un viaje de rutina terminó en tragedia en la provincia de Córdoba, donde María Lucila Pagani, de 47 años, murió este jueves después de luchar por su vida en el Instituto del Quemado. La docente sufrió un accidente insólito luego de que explotara la batería de un celular que estaba cargando en el auto en el que iba a trabajar.

El trágico hecho ocurrió el domingo por la noche, cuando Pagani viajaba como acompañante en un Renault Sandero, que circulaba por la ruta E-53.

Según las primeras pericias, el estallido del teléfono provocó que el conductor, un hombre de 43 años que salió ileso, perdiera el control y chocara contra una alcantarilla a la altura del kilómetro 14.

Pagani sufrió quemaduras graves en las vías aéreas y múltiples heridas por el impacto. A pesar de los esfuerzos médicos y de permanecer internada con asistencia respiratoria, no logró recuperarse.

Quién era la docente que murió en Córdoba

“Luli”, como la conocían en el ámbito universitario, era graduada de la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Completó un Magíster en Gestión Cultural Internacional en la Università di Genova (Italia) y otro en Comunicación y Cultura Contemporánea en el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Actualmente, ocupaba un rol clave en la Facultad de Ciencias Sociales (FCS) de la UNC, donde trabajaba en la Prosecretaría de Relaciones Internacionales —área que ayudó a fundar— y en la Secretaría de Asuntos Estudiantiles.

Además, integraba la Comisión Interclaustros de Derechos Humanos y se desempeñaba como docente en niveles medio y superior, mientras que además ejercía como investigadora.

Más allá de los títulos, quienes la conocieron destacan su “humanidad inconmensurable”, su “sonrisa dulce” y su “presencia que calma”.

La despedida de sus compañeros

“Despedimos a Lucila, Luli, nuestra Lu, nuestra compañera, nuestra amiga. No queremos despedirla, queremos que siga estando. Queremos seguir junto a su templanza cotidiana, queremos seguir escuchando sus palabras precisas, su presencia que calma y sostiene”, expresó uno de sus colegas.

“Lu amaba lo que las personas buenas aman. Su familia, su compañero Gera y su hijo Lolo, sus amigas, las causas justas, el bienestar de los demás. Estaba en los detalles, en el clavel rojo de la memoria amorosamente creado, en el libro prestado, en la sensibilidad de todos los días. Amaba el mar, una rica comida, el café de la mañana; amaba leer en el patio de su casa mirando las sierras, amaba su cosmopolita Buenos Aires, amaba el otoño en ciudad universitaria", la describió.

“Era interesante trabajar con ella, era fácil trabajar con ella: era lindo, simple y sencillamente lindo. Porque eso pasa cuando las personas buenas construyen con tanto amor y compromiso los espacios que habitan, los invaden, los hacen fluir, nos contagian, nos hacen parte", agregó.

“No queremos despedirla, queremos que siga estando. Y va a seguir estando. La vamos a extrañar todos los días, infinitamente”, cerró.

Otro colega la definió como “una mujer con una sonrisa dulce, andar delicado, eficiencia incomparable y calidez”, y la recordó de la mejor manera: “Lucila transitaba diariamente entre nosotros. Sin estridencias ni dobleces. Seria, auténtica, sensible. Inteligente, comprometida, compañera”.

El comunicado de la Facultad de Ciencias Sociales

Con profundo dolor, la Facultad de Ciencias Sociales (UNC) informa el fallecimiento el pasado 17 de junio de María Lucila Pagani, trabajadora nodocente de nuestra institución, que se desempeñaba en la Prosecretaría de Relaciones Internacionales y en la Secretaría de Asuntos Estudiantiles. Además, integraba la Comisión Interclasutros de DD.HH. de la FCS.

Lucila ocupó también otros espacios dentro de la Facultad como estudiante y trabajadora, y en todos ellos su aporte fue comprometido, responsable, amoroso, invalorable. Por eso, y por su inconmensurable calidez y humanidad, esta jornada resulta tan dolorosa para toda la comunidad de Sociales.

También se desempeñaba como docente de nivel medio y en otras instituciones de nivel superior.

Desde la Facultad de Ciencias Sociales hacemos llegar nuestras condolencias a su familia y a quienes han estado cerca de su trabajo y amistad, y les abrazamos con nuestro más sincero acompañamiento. Se dispuso para hoy jornada de duelo para nuestra comunidad educativa.

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