La indignación de un comerciante de Rivadavia creció al descubrir que los presuntos autores del robo a su negocio GoLite no solo habrían quedado identificados, sino que además se exhibieron en las redes sociales con los celulares que le sustrajeron. Se trata de Luciano Britos, propietario de un local dedicado a la venta de iPhones y accesorios, quien decidió hacer público su reclamo por la demora de la Justicia.
Robaron en el local de iPhones GoLite en Rivadavia y se mostraron con el botín en las redes sociales
El comerciante Luciano Britos, dueño de GoLite, aseguró que identificó a los presuntos autores, todos serían menores de edad, y aportó direcciones y pruebas.
A través de un video difundido en sus redes, Britos contó que sufrió un importante perjuicio económico por la sustracción de teléfonos y mercadería de su comercio. Según su relato, logró identificar a los sospechosos, quienes serían menores de edad, y reunir distintos elementos para aportar a la investigación.
Entre las pruebas que mencionó figuran direcciones, audios y fotografías en las que los jóvenes aparecen posando con los equipos robados. Esa situación fue uno de los puntos que más indignación le generó, ya que, según manifestó, los propios sospechosos habrían expuesto públicamente los teléfonos que le faltaban de su negocio.
Pero el reclamo del comerciante no se limitó al robo. También apuntó contra la respuesta la Justicia de San Juan y cuestionó los tiempos de actuación. Aseguró que desde el viernes había proporcionado información sobre los presuntos autores y sus domicilios, aunque los allanamientos recién comenzaron el martes.
Para Britos, esa demora les dio tiempo a los sospechosos para deshacerse de los celulares o distribuir la mercadería sustraída, lo que habría complicado la posibilidad de recuperar los elementos.
En su descargo, también expresó su frustración frente a lo que considera una puerta giratoria del sistema judicial. Sostuvo que resulta desesperante para quienes trabajan e invierten en un comercio ver que los responsables de este tipo de hechos recuperan rápidamente la libertad.
Por el momento, las acusaciones y cuestionamientos forman parte del descargo público del comerciante, mientras que la investigación deberá determinar las responsabilidades de los involucrados y el destino de los teléfonos sustraídos.