Una falsa empleada judicial, promesas de conseguir puestos de trabajo y supuestas causas penales que podían desaparecer a cambio de dinero. Esa era, según la investigación, la maniobra que desplegaba Macarena Selene Cantero para engañar a distintas personas. La Justicia sanjuanina la condenó a cinco años de prisión efectiva por defraudaciones y falsificación de documentos, en una causa cuyo perjuicio total asciende a 119 millones de pesos.
Se hacía pasar por empleada judicial y estafó a varias personas: la condenaron a 5 años de prisión por un fraude de $119 millones
Macarena Selene Cantero fue condenada mediante un juicio abreviado por defraudaciones y falsificación de documentos. Según la investigación, utilizaba su supuesta pertenencia al Poder Judicial para engañar a las víctimas, prometerles puestos de trabajo o asegurarles que podía ayudarlas a frenar causas penales. Cumplirá la pena bajo la modalidad de prisión domiciliaria.
La sentencia se dictó mediante un acuerdo de juicio abreviado, que fue homologado por el juez de garantías Alberto Caballero. Sin embargo, la pena se cumplirá bajo la modalidad de prisión domiciliaria, en una vivienda del barrio Escobar, en Rawson. Hasta que el fallo quede firme, se prorrogó la prisión preventiva bajo esa modalidad y se ordenaron controles policiales periódicos, aleatorios e intempestivos en el domicilio.
La resolución también dispuso acumular tres legajos fiscales por la conexión entre los hechos y ampliar el objeto de la investigación para incorporar las distintas maniobras atribuidas a Cantero.
El acuerdo de juicio abreviado fue acordado entre el fiscal Guillermo Heredia, la ayudante fiscal Gabriela Blanco y la defensora particular María Filomena Noriega.
La falsa promesa de ingresar al Poder Judicial
Uno de los casos incorporados al expediente tuvo como víctima a una joven que buscaba trabajo y que, al ver las publicaciones de Cantero en redes sociales, creyó que podía ayudarla a ingresar al Poder Judicial.
Según el relato presentado durante la audiencia, Cantero aseguraba trabajar en la Justicia provincial y conocer a abogados. Cuando la joven le consultó por una posibilidad laboral, le habría ofrecido gestionar su ingreso al Poder Judicial de San Juan por 400.000 pesos. Para entrar al ámbito nacional, en cambio, el monto supuestamente era de 600.000 pesos.
La denunciante aceptó la primera propuesta y entregó el dinero con la expectativa de conseguir empleo. Después, habría recibido correos electrónicos con material de estudio y un supuesto examen de capacitación, además de mensajes de personas que se presentaban como integrantes del ámbito judicial.
La maniobra comenzó a generar sospechas cuando la joven decidió abandonar el proceso y pidió que le devolvieran el dinero. En ese momento, según la acusación, Cantero le habría propuesto descontar esa suma de otra deuda que su madre mantenía por una supuesta gestión vinculada con una sucesión.
El engaño habría combinado así la promesa de acceso a un puesto público con el uso de identidades y comunicaciones que buscaban dar apariencia de legitimidad a la operación.
Les hizo creer a dos hermanos que tenían una causa penal
Otra de las maniobras investigadas tuvo como protagonistas a los hermanos de apellido Villalba. De acuerdo con la acusación, Cantero les habría hecho creer que estaban involucrados en una supuesta causa penal por drogas y que podían ser allanados o detenidos.
Para reforzar esa versión, habría mencionado supuestas actuaciones judiciales y les habría facilitado el contacto de un hombre que se presentaba como abogado. Según la denuncia, esa persona les habría solicitado una suma millonaria para intervenir en el expediente y evitarles consecuencias judiciales.
Los hermanos sostuvieron que el dinero debía ser entregado a Cantero por indicación de ese supuesto profesional. Con el tiempo, advirtieron que la causa que les describían no era lo que les habían hecho creer y que el hombre que se comunicaba con ellos tampoco sería el abogado que decía ser.
La denuncia inicial de Cantero contra los hermanos, por presuntas amenazas relacionadas con una deuda, también quedó bajo análisis. Según el relato fiscal, cuando ambos se presentaron con asistencia letrada para dar su versión, expusieron la presunta maniobra de la que afirmaban haber sido víctimas.
Condena por estafas y falsificación de documentos
La resolución judicial incluyó distintos hechos de defraudación por engaño y falsificación o uso de documentos públicos y privados.
En función de los hechos acreditados para el acuerdo, Cantero fue condenada como autora penalmente responsable de dos hechos de defraudación por engaño, otros cuatro hechos de defraudación vinculados con falsificación y uso de documentos públicos, y un hecho de falsificación y uso de documento privado.
La pena acordada fue de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo, además del pago de las costas del proceso. No obstante, el tribunal dispuso que continúe bajo arresto domiciliario en Rawson, con controles policiales, hasta que la sentencia quede firme.
El perjuicio económico total atribuido a las maniobras investigadas alcanza los 119 millones de pesos. Los casos expuestos durante la audiencia representan solo una parte de las denuncias incorporadas al expediente y permiten reconstruir el mecanismo que, según la acusación, habría utilizado para ganarse la confianza de las víctimas y obtener importantes sumas de dinero.