La joven de 26 años que denunció por presunto abuso sexual al dirigente sindical Walter Ferreri volvió a hablar públicamente y contó detalles de las situaciones que, según su testimonio, habría atravesado durante los últimos tres años. En diálogo con Diario de Cuyo, explicó cómo comenzaron las conductas que consideró inapropiadas y qué ocurrió antes de decidir recurrir a la Justicia.
"Siempre tenía actitudes raras", el relato de la joven que denunció a un sindicalista sanjuanino por abuso
La joven de 26 años habló con Diario de Cuyo y relató situaciones que, según su denuncia, comenzaron cuando empezó a trabajar en un gimnasio de Capital.
La denunciante trabaja en un gimnasio de Capital y aseguró que comenzó a registrar las actitudes de Ferreri desde hace aproximadamente tres años, cuando ingresó a ese lugar. Según relató, al principio no quiso confrontarlo porque era nueva en el trabajo y necesitaba conservar su puesto. “Hace como tres años, cuando yo empecé a trabajar acá”, contó al ser consultada sobre desde cuándo advertía ese tipo de comportamientos.
Regalos, comentarios y permanencia en la recepción
La joven explicó que, inicialmente, Ferreri comenzó a llevarle alimentos al gimnasio. Según su relato, primero fueron golosinas y posteriormente ensaladas u otro tipo de comida. Con el tiempo, aseguró, esos gestos comenzaron a incomodarla porque el hombre permanecía durante largos períodos en la recepción para hablarle. “Se quedaba más de 20 minutos charlando conmigo, o sea, charlando él, porque yo me hacía como la que escribía, la que escuchaba audios”, relató.
También contó que, en algunas oportunidades, Ferreri habría intentado ingresar a sectores en momentos en los que ella se encontraba comiendo o descansando. Según su relato, sus compañeros le indicaron que no correspondía que el hombre ingresara a la cocina y que debía esperar a que ella estuviera nuevamente en la recepción para ser atendido. La situación, de acuerdo con la joven, se mantuvo durante un período prolongado hasta que decidió hablar con su jefe.
Le pidió a su jefe que interviniera
La denunciante contó que finalmente pidió que desde el gimnasio hablaran con Ferreri para que dejara de acercarse a ella y de llevarle cosas. “Le dije a mi jefe que por favor hablaran con él, que al menos no me llevara más nada”, explicó.
A partir de ese momento, según afirmó, decidió limitar el vínculo exclusivamente a cuestiones laborales: cobrarle o venderle algún producto cuando correspondiera, pero evitar cualquier otro tipo de conversación. La joven también aseguró que durante ese período había recibido comentarios sobre su manera de atender a los clientes y que intentó modificar su actitud para evitar conflictos.
“Cuando comencé a hacerlo, en particular con este hombre, me empezó a regalar chupetines, después me traía ensaladas al trabajo”, contó.
“Estoy segura que no soy la única”
La denuncia contra Ferreri tomó mayor repercusión luego de que la joven utilizara sus redes sociales para contar públicamente lo ocurrido y difundiera imágenes de una cámara de seguridad que, según sostuvo, muestran el supuesto momento del abuso.
En la entrevista también aseguró que otras personas que concurren al gimnasio le escribieron después de que hiciera pública su denuncia. Según afirmó, algunas mujeres le contaron que también habían advertido comportamientos que consideraban inapropiados por parte del dirigente. “Siempre supe que era un paj..., siempre tenía actitudes raras”, relató que le dijeron algunas de las personas que se comunicaron con ella.
La joven sostuvo además que Ferreri tendría comportamientos similares con otras mujeres que entrenan en el establecimiento.
La denunciante también explicó que decidió no quedarse en silencio frente a la situación y cuestionó públicamente las declaraciones que, según indicó, realizó Ferreri luego de que la denuncia tomara estado público. En ese contexto, mencionó que el dirigente habría hecho referencia a una discapacidad visual y que recibió críticas en redes sociales por haberlo denunciado. “Me han escrito diciéndome que soy una hija de p..., cómo voy a denunciar a una persona con discapacidad”, contó.
La causa continúa bajo investigación
La joven presentó su denuncia ante la UFI CAVIG y aportó material audiovisual que, según manifestó, forma parte de las pruebas de la investigación.
Por el momento, Ferreri fue denunciado y la Justicia deberá determinar qué ocurrió y si existe responsabilidad penal. La difusión de las imágenes y el relato de la joven no constituyen por sí mismos una condena y el dirigente mantiene su derecho a defensa.