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ESCÁNDALO

Siete mujeres denunciaron a un ginecólogo de Chaco por abuso sexual y mala praxis

El médico Gustavo Osmar Kumiega enfrenta múltiples acusaciones en la Justicia de Resistencia por manoseos, comentarios inapropiados durante las consultas y un caso de abuso fuera del consultorio.

Por Redacción Diario de Cuyo 12 de octubre de 2026 - 09:00

El médico ginecólogo Gustavo Osmar Kumiega, quien ejerce en la ciudad de Resistencia, Chaco, acumula siete denuncias judiciales presentadas por distintas mujeres que lo acusan de abuso sexual, acoso y mala praxis. Mientras el caso genera conmoción local, en redes sociales se viralizaron capturas de pantalla de conversaciones y videos con contenido explícito que el profesional le habría enviado a sus pacientes.

De las siete presentaciones radicadas entre finales de septiembre y principios de octubre, seis corresponden a pacientes que sufrieron situaciones irregulares dentro del consultorio. Estas causas son investigadas por el Equipo Fiscal N° 2, bajo la dirección de la fiscal Ana González de Pacce. La séptima acusación, tramitada ante el Equipo Fiscal N° 4 conducido por Jorge Cáceres Olivera, corresponde a una mujer que mantuvo una relación personal con el médico y lo denunció por abuso sexual con acceso carnal.

La primera denuncia fue radicada el 23 de septiembre por Karla Herrán, de 26 años, quien relató que acudió al consultorio para realizarse estudios hormonales. Según su testimonio, Kumiega le realizó preguntas fuera de lugar sobre su vida íntima, le dio anticonceptivos vencidos y la sometió a una ecografía transvaginal sin utilizar gel en el transductor, realizando movimientos bruscos que le causaron un fuerte dolor. Ante la gravedad de los hechos, el abogado de la joven ya solicitó la detención formal del profesional.

Con el paso de los días, más víctimas sumaron sus relatos a la causa penal. Jésica M.R. denunció haber sufrido caricias reiteradas en las piernas durante un examen médico, acompañadas de comentarios de índole sexual. Otra de las denunciantes, Rita P., aseguró que el ginecólogo le atribuyó falsamente problemas psicológicos como causa de su dificultad para concebir y luego comenzó a hostigarla por Instagram enviándole videos íntimos y fotos de sus genitales. Asimismo, Oriana S.A. denunció agresividad durante una ecografía y afirmó que el médico habría grabado la revisión médica con su propio teléfono celular.

El patrón de conducta continuó afectando a pacientes en estado de vulnerabilidad. Laura S.W. relató que, mientras atravesaba un embarazo, el profesional le hizo comentarios desubicados y le exigió cobros irregulares manifestándole que por la apariencia de su zona genital le cobraba un monto superior, antes de sugerirle interrumpir la gestación. Tamara V., por su parte, denunció haber recibido óvulos vaginales vencidos que le provocaron quemaduras y severas molestias, sumado a presiones injustificadas para someterse a una cesárea. Finalmente, la séptima denunciante acusó al médico de haberla agredido sexualmente en un ámbito privado, ignorando sus reiterados pedidos para que se detuviera.

Frente a la catarata de presentaciones judiciales, el abogado defensor del ginecólogo, Zacarías Issolo, negó enfáticamente la existencia de delitos sexuales y sostuvo que los exámenes se realizaron respetando los protocolos médicos habituales. El letrado confirmó que entregó las historias clínicas a la fiscalía y argumentó que no existen riesgos procesales que justifiquen una privación de la libertad. Además, indicó que su cliente no ha sido imputado formalmente hasta la fecha y reveló que el médico permanece recluido en su domicilio atravesando cuadros de ataques de pánico tras la repercusión pública que tomó el caso.

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