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Sicarios

"Somos sicarios": dos jóvenes hicieron un streaming desde un centro de menores de Mendoza y desafiaron a que buscaran sus causas

Tienen 17 y 19 años y uno de ellos está acusado de balear a tres personas desde una bicicleta. Las autoridades realizaron requisas e iniciaron una investigación interna para determinar cómo accedieron a los dispositivos

Por Redacción Diario de Cuyo 8 de septiembre de 2026 - 18:20

Dos jóvenes de 17 y 19 años participaron de un streaming desde un centro de menores de Mendoza y aseguraron que robaban y asesinaban “por plata”. Tras tomar conocimiento de la situación, las autoridades iniciaron una investigación para determinar las circunstancias en las que ingresaron y fueron utilizados los celulares.

El caso salió a la luz la semana pasada, luego de que se viralizara un video de la transmisión en vivo del canal JotaPeShow, emitida por Kick. La participación de los jóvenes duró unos seis minutos e incluyó referencias a sus causas, insultos y desafíos a los conductores.

Durante el intercambio, también mencionaron supuestos delitos de extorsión y secuestro. “Nosotros le robamos a gente de plata y asesinamos por plata. (Somos) Sicarios”, dijo uno de ellos. “Búscanos en Google, si no nos crees”, agregó.

Luego, su compañero indicó qué debían buscar: “Poné ‘El tirador de la bicicleta’. Ahí te va a salir todo”. Finalmente, cuando uno de los conductores comenzó a leer una noticia sobre el ataque contra los ocupantes de una camioneta, respondió: “Ese soy yo”.

A pesar de sus declaraciones, fuentes del caso confirmaron a Infobae que si bien ambos jóvenes cuentan con antecedentes por robo y homicidio en grado de tentativa, ninguno de los dos asesinó a una persona.

Según la acusación, el 3 de octubre del año pasado, cuando el joven en cuestión tenía 16 años, abrió fuego mientras circulaba en bicicleta contra una Ford F-100 azul en la que viajaban tres personas de 18, 22 y 21 años.

Tras el violento episodio, el adolescente se dio a la fuga, mientras que las víctimas fueron asistidas por las heridas sufridas. Uno de los jóvenes recibió un disparo en el muslo y un roce en la cabeza, mientras que otro sufrió una herida en la carótida.

“Estaba en bici cuando les pegué”, afirmó durante el streaming. Según su relato, el ataque estuvo vinculado con una “guerra de bandas”. También aseguró que había recibido un disparo en la espalda y que el proyectil permanecía alojado en su cuerpo. “Tengo el plomo ahí”, dijo mientras se señalaba el cuello.

Finalmente, el sospechoso fue detenido durante un control de la Unidad Especial de Patrullaje, mientras viajaba en un Toyota Corolla que circulaba con las luces apagadas. El implicado está acusado del delito de homicidio agravado en grado de tentativa.

Tras la viralización del video, la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil (DRPJ) compartió un comunicado en el que informó que “se adoptaron medidas inmediatas para determinar las circunstancias en las que ingresaron y fueron utilizados los celulares o dispositivos electrónicos, establecer las responsabilidades correspondientes y reforzar los controles institucionales”.

Según detallaron fuentes cercanas al caso, se realizaron varios controles y requisas en los sectores correspondientes, los cuales arrojaron resultados negativos. A su vez, la DRPJ informó que inició una “investigación administrativa interna para establecer las responsabilidades individuales y determinar si existieron fallas en los controles de ingreso, permanencia o supervisión de los jóvenes al momento de la comunicación”.

Para esa investigación, el organismo cuenta con los registros del sistema de monitoreo institucional, integrado por 122 cámaras, además de los mecanismos de control físico del establecimiento. Los resultados de las medidas serán puestos a disposición de la autoridad judicial competente.

Asimismo, desde la DRPJ aclararon que “el uso de teléfonos celulares, tablets u otros dispositivos con acceso a internet o redes sociales no se encuentra autorizado dentro de los sectores de alojamiento, salvo aquellas situaciones excepcionales expresamente habilitadas por la institución”. El comunicado precisó que esas excepciones responden a fines pedagógicos, educativos o de revinculación y requieren la supervisión correspondiente.

Por su parte, desde el Ministerio de Seguridad de la provincia le señalaron a este medio que en la DRPJ “no están totalmente prohibidos los teléfonos, ya que tienen un régimen distinto al carcelario”.

El organismo también anunció que reforzará los controles de acceso y las medidas de supervisión dentro del centro de internación. La investigación deberá determinar si existieron responsabilidades del personal en el ingreso o la utilización no autorizada de dispositivos. “El cumplimiento de las normas de seguridad y convivencia no es opcional”, sostuvo en el comunicado.

Desde el Ministerio de Educación de Mendoza sostuvieron que avanzaron con el pedido de traslado de uno de ellos al penal de adultos porque ya cumplió la mayoría de edad. Sobre ese pedido, la ministra de Seguridad de la provincia, Mercedes Rus, manifestó que el joven “tiene que estar en una cárcel de mayor autoridad y de menos beneficios”.

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